Fue uno de los grandes protagonistas de la década de los cincuenta, y uno de los más denostados por la crítica convencional incapaz de valorar lo que no entiende o comparte.
El éxito de Balarrasa de JA Nieves Conde- que veremos en el capitulo dedicado al director – y El Judas de Iquino, unido a la asociación de Rafael Gil y Vicente Escriva en Aspa Films inicia de algún modo- siempre estuvo presente en la producción española- el apogeo de lo religioso en las películas españolas.
En absoluto se puede afirmar que el cine religioso sea peculiar o exclusivo del franquismo . El cine de Hollywod, sin ir más lejos, fue generoso en la producción de estas películas , incluso la historia del milagro de Fátima fue objeto de una interesante película : El milagro de Nuestra Señora de Fatima, dirigida por John Brahm . Asi hasta llegar a Los Diez Mandamientos ( De Mille ) en 1956 – el mayor intento por plasmar la Palabra de Dios en la pantalla en certera frase del padre C.M Staehlin , podemos citar Siguiendo mi camino y Las campanas de Santa María, de Leo McCarey , Las llaves del reino, de John M.Stahl o la impresionante El fugitivo, de John Ford – adaptación de Graham Greene – , todas ellas obras de primera línea .
En el cine europeo Rossellini llevó al cine Las florecillas de San Francisco y el francés Leo Joannon puso en pie la compleja El renegado , sobre un sacerdote en una situación límite y Robert Bresson la adaptación de Bernanos : Diario de un cura rural . Y todo ello sin contar la serie de Don Camilo o las películas de inspiración biblica o épica como La tunica sagrada de Henri koster y Quo Vadis, de Mervin le Roy
El Judas 1952 es la obra maestra de Iquino y uno de los mejores trabajos de Antonio Vilar, aquí rodeado de actores casi todos ellos no profesionales a excepción de Manuel Gas . .
La película narra la historia de Mariano, un habitante de Esparraguera . individuo de malos sentimientos y peores acciones, dispuesto a todo con tal de satisfacer su avaricia y vanidad, que, a través de la interpretación de Cristo en La Pasión de su pueblo, logrará la redención. . El núcleo de la trama es la redención, pero en “El Judas” alrededor de Mariano aparecen multitud de tramas de gente corriente intentando sobrevivir, cristianos o simples ciudadanos ilusionados por participar en una tradición centenaria. La tradición de la Pasion viviente de Esparraguera, pasión hecha sangre y esfuerzo de sus participantes que no son actores sino que viven el misterio . Y asi el personaje de Cristo será muerte y vida eterna para el hombre que quiere seguir su camino y abandonar sus pecados. Juan Manuel de Prada incluye con todo merecimiento la película entre sus tesoros de la cripta y escribe : “ Este proceso de conversión que expuesto someramente puede parecer forzado y hasta inverosímil, cobra en la película – sin concesiones lacrimógenas ni milagreras- una vigoros autenticidad , al hilo de los ensayos y las representaciones de la Pasion “ . Iquino combina además con gran tino las escenas documentales ( por ejemplo una romería en Montserrat ) con la teatralidad natural de los ensayos de la representación de la Pasion viviente.
El Judas fue además la primera película rodada íntegramente en catalán. Esta fue la primera vez que se autorizaba el doblaje en una de las lenguas no castellanasde España aunque no llegara a exhibirse entonces en catalán en Barcelona, – fue prohibida a ultima hora cuando todo el lanzamiento estaba ya preparado para su exhibición en las dos versiones: se pasaría en el Metropol y el Alexandra en castellano y en el Capitol en catalán . Àngel Comas: Ignacio F. Iquino, hombre de cine. Barcelona, Laertes, 2003, pág.232.]
Tal fue la recaudación y el éxito que Iquino llegó a rodar una nueva película de contenido social y religioso : “La pecadora” (1956), protagonizada por Josep Maria Angelat y Carmen de Lirio ( una bella vedette de revista que aquí tuvo la oportunidad de un papel protagonista en la pantalla- , una curiosa trasposición moderna – aunque con una secuencia ambientada en la Antigüedad e inspirada en el estilo de Cecil B De Mille – de la historia y conversión de María Magdalena. Iquino no olvidaba el contenido social de esta historia de sensualidad y redención que atrapa desde la primera escena.
La Señora de Fatima de Rafael Gil con Inés Orsini, célebre por su encarnación de Maria Goretti en Cielo sulla palude, 1949, de Augusto Genina) Fernando Rey, Tito Junco, José María Lado, María Dulce y Jose Nieto. es la mejor del ciclo español : por la emoción de sus imágenes sobre todo el desenlace con el milagro de la ultima aparición o ese plano inolvidable de José Nieto contemplando a su hija que acaba de recobrar la vista . Vistas una y cien veces continúan impresionando como la primera vez y arrancan lágrimas en los ojos . Una película realizada con fe sincera y entusiasmo por Rafael Gil, alabada por el Papa Pío XII y magníficamente puesta en escena. Sorprende qu el crítico Jose Luis Tellez https://joseluistellez.com/la-senora-de-fatima-rafael-gil-1951
la Nada no puede mostrarse y por ello la escena final aparece, justamente, como el lugar narrativo de máximo vaciamiento semántico: el contraplano celeste es una progresión lumínica en que las nubes se disuelven en luz, en claridad absoluta, en el propio blanco de la pantalla fílmica, territorio primordial apto para toda inscripción proyectiva . En verdad borrachera de palabras sin significado real ( la lamentable proyección del estructuralismo- hoy olvidado- en los territorios de la belleza ). Se muestra la aparición de la Virgen (Téllez no se entera ) no hay inscripciones proyectivas ni progresiones lumínicas, sino una escena pletórica de emoción que se contempla con un nudo en la garganta. El nudo de la fe, el nudo de la belleza, la luz de la esperanza.
La guerra de Dios , de nuevo Gil en su momento más creativo, es un film duro y sorprendente para la época . El papel del sacerdote protagonista fue para Claude Laydu – el mismo que hiciera un personaje semejante en el citado film de Bresson – y la historia cuenta con todas sus aristas el conflicto social en la mina, el egoísmo de algunos patronos y la solidaridad como nexo de unión entre las gentes y sus problemas . Francisco Rabal y Fernando Sancho brillan¡ban en el reparto.
Juan Manuel de Prada escribió sobre ella :
Rafael Gil brilló con luz propia, en una serie de películas con guion de Vicente Escrivá, entre las que destaca la grandiosa La guerra de Dios (1953), sobre las tribulaciones de un joven sacerdote en una aldea minera donde la injusticia social campa por sus fueros. una película áspera, subversiva, nada complaciente, en las antípodas del relamido cine ‘beato’, desbordante de amorosa humanidad y vibrante en su denuncia.
Todas las películas del ciclo mantienen su interés porque se trata de obras bien realizadas . Sor intrépida 1952 con Dominique Blanchar, Francisco Rabal, María Dulce, Julia Caba Alba, y aun más El beso de Judas , 1953 superproducción protagonizada por Rafael Rivelles , con influencias de De Mille y del Duvivier de Gólgota, que sorprende por su gran calidad de producción hasta el punto de que hoy sería casi imposible su “ remake “ por motivos de coste
Y los temas de La Señora de Fátima y La guerra de Dios son eternos : la fe, la esperanza, la caridad, la solidaridad, el amor . El éxito de la película daría lugar a otras similares- aunque inferiores – como Aquella joven de blanco 1964 dirigida por León Klimovsky con Cristina Galbó, Adriano Domínguez, Luisa Sala, Elena Espejo, Agustín González . Una nueva versión de la santa Bernadette y las apariciones de la Virgen María en Lourdes (Jennifer Jones había obtenido un oscar en 1943 por su interpretación de ella en La canción de Bernadette, de Henry King ).
Incluso la vertiente política de las dos citadas o la muy explícita de El canto del gallo – una obra con claras influencias de El fugitivo de Ford y su novela original, El poder y la gloria, de Graham Greene – han recobrado actualidad con la caída del muro de Berlín . Hay que recordar que el cine anticomunista fue tambien casi un subgénero en el Hollywood de los años cincuenta : Invasores de Marte, Decisión a medianoche , My son John, Traición, China Gate , Me casé con un comunista , Fugitivos del terror rojo .
La capacidad evangelizadora del mundo de la cultura puede llegar a ser muy variopinta y compleja . Pero desde luego la fortaleza interior del sacerdote de La guerra de Dios o la mirada pura de Inés Orsini en La Señora de Fátima continuan – como dijera Pio XII – haciendo más por la evangelización que muchos discursos .
Años después vendría La boda del señor cura» según la novela de Vizcaíno, un retrato humorístico pero a la vez nostálgico y crítico de dos épocas de la Iglesia. Hay una operación curiosa y muy interesante con esta película . Y es contemplarla como una degeneración del personaje protagonista . El cura que encarna Pepe Sancho en la segunda podría ser el mismo de Claude Laydu en La guerra de Dios : devoto, esforzado, valiente y comprometido . Laydu se enfrenta a crisis graves , a la incomprensión de sus superiores, a la vista directa de la injusticia …pero se refugia en su fe y le salva el amor a la Iglesia y la gracia de los sacramentos . No pierde el camino .Sin embargo el personaje de Pepe Sancho comienza a vacilar, primero son dudas razonables de una rebeldía en principio positiva, luego va abandonando los Dogmas , los pone en cuestión ….y termina aceptando formar parte de celulas comunistas y en el colmo del caos contrae matrimonio civil con una stripper . Es la escena más amarga de la película , el triste y desolador desenlace de una caída .
La boda del señor cura relata la cierta decadencia de una parte de La Compañía de Jesús, el auge de la Teología de la Liberación y alcanza su instante más doloroso cuando unos curas jóvenes piden perdon a antiguos alumnos del colegio por haber inculcado de forma excesiva la devoción a la Virgen María . Todo ello ante la mirada atónita de un viejo jesuita retirado, el magistral José Bódalo . Al escuchar esta enormidad uno de los hombres que estudiaron en aquel colegio (Juan Luis Galiardo ) no puede aguantar más y estalla , proclama que él en realidad es descreído y no ha vivido de acuerdo a las enseñanzas que recibió , pero que tal vez una de las pocas cosas hermosas que le queda es el recuerdo de aquella devoción mariana . ¿Cómo pueden ahora echarla por tierra los mismos que la proclamaron ¿ .
Veremos en su momento la magnífica La herida luminosa, de Tullio Demichelli y Marcelino Pan y vino, de Vajda y no dejaremos de recordar otros títulos como La frontera de Dios1965 ( relato del padre Martin Descalzo) dirigida por César Fernández Ardavín con Enrique Avila, José Marco Davó, Manuel Manzaneque, Enriqueta Carballeira o la emocionante Molokay 1959 de Luis Lucia con Javier Escriva dando vida al padre Damian, apóstol de los leproso : . A finales del 1800 un comité de higiene del gobierno de la Isla de Hawaii había decidido que todo enfermo de lepra debía de pasar el resto de su vida en la isla de Molokai, alejados de sus familias, en tierra de nadie donde imperaba solo la ley de la fuerza y de la muerte. Es allí donde por propia voluntad llega en una goleta el padre Damián, belga, sacerdote de la congregación de los Sagrados Corazones. El sacerdote ha decidido dedicar todo su tiempo a la población leprosa de esta pequeña isla del archipiélago de Hawaii. No ha perdido un apice de su sinceridad aunque algunos la denominen “ cine de estampita “.
J.A Bielsa https://www.xn--elespaoldigital-3qb.com/12759-2/?reload=627685 ha resumido a la perfeccion la esencia de este cine :
década de oro” arrancaría el año de 1950 con el estreno de Balarrasa (José Antonio Nieves Conde), filme que supone antes que nada el puente entre el cine de ámbito militar propio de la década de 1940 y el cine religioso de los cincuenta. La película cuenta la vida de un militar convertido a la fe y ordenado sacerdote, quien terminará sus días muriendo como misionero en Alaska. Por todo ello Balarrasa deviene símbolo y ejemplo paradigmático de que el cine español en los 50 dejaba a un lado las armas y los uniformes militares y se ponía la sotana. Dicha “década de oro” concluirá hacia 1963, año que no tan casualmente coincide con la decadencia de la Fervorosa Hermandad de la Cinematografía, una suerte de cofradía del cine muy pujante entonces.
(….) La nómina de cineastas es copiosa y variopinta, si bien sí me gustaría distinguir las aportaciones de personalidades tan notorias como Rafael Gil, Ignacio F. Iquino, Luis Lucía, José Antonio Nieves Conde, Juan de Orduña, Arturo Ruiz Castillo, José Luis Sáenz de Heredia o Ladislao Vajda.
(….)
una decena, en orden de aparición cronológica: la germinal Balarrasa, La señora de Fátima (Rafael Gil, 1951), Día tras día (Antonio del Amo, 1951), El Judas (Ignacio F. Iquino, 1952), La guerra de Dios (Rafael Gil, 1953), Marcelino pan y vino (Ladislao Vajda, 1954), El beso de Judas (Rafael Gil, 1954), La herida luminosa (Tulio Demichelli, 1956), Molokai (Luis Lucía, 1959) y Fray Escoba (Ramón Torrado, 1961). A esta nómina me gustaría añadir algunos títulos notables de la década de 1940, tales como así fueron Forja de almas (Eusebio Fernández Ardavín, 1943), Misión blanca (Juan de Orduña, 1946), La mies es mucha (José Luis Sáenz de Heredia, 1948) o La manigua sin Dios (Arturo Ruiz Castillo, 1948),-ambientada en las Americas en tiempos de Carlos III con Nani Fernandez y Jorge Mistral– que anunciaban vigorosamente lo que estaba por venir.
Y sin olvidar la antirracista y emocionante Cristo negro 1962 dirigida por Ramón Torrado con René Muñoz, Jesús Tordesillas, María Silva
Pero sobre todo Cerca del cielo 1951 de Domingo Viladomat, ( y la colaboración de Mariano Pombo ) protagonizada por un sacerdote real , el padre Venancio Marcos ( 1907-1978 ) y que es una emocionante biografia de fray Anselmo Polanco. El proyecto fue encargado por Acción Católica y narra el proceso y la ejecución el 7 de febrero de 1939 del obispo de la diócesis de Teruel Anselmo Polanco Fontecha, proclamado mártir y beato por Juan Pablo II en 1995, uno de los trece obispos que fueron perseguidos y asesinados en la zona republicana . En el reparto junto a Venancio Marcos – sacerdote y falangista que alcanzo notable popularidad por sus charlas religiosas en la radio – Patricia Morán, Gustavo Rojo, José Sepúlveda , Antonio Casas, Armando Moreno y Gerard Tichy. En cuanto a Domingo Viladomat (1913-1994 ) fue pintor de notable calidad, ilustrador , escenógrafo . Se casó con Alicia Martínez Valderrama, hija de Pilar de Valderrama, la «Guiomar» de los versos de Antonio Machado . En 1959 dirigiría al tenor Alfredo Kraus en Gayarre.
La película recrea con realismo el martirio de los sacerdotes y la crueldad del gobierno marxista, , En inolvidable verso del gran poeta Paul Claudel ( A los mártires de España ) :
Nos ponen el cielo y el infierno en la mano, y tenemos cuarenta segundos para elegir.
¿Cuarenta segundos? ¡Es demasiado! Hermana España, santa España: tú ya elegiste.
Once obispos y seis mil sacerdotes asesinados, y ni una sola apostasía.
¡Ojalá pudiera yo como tú, a voz en grito, dar mi testimonio en el esplendor del mediodía!
Decían que dormías, hermana España, y dormías como quien finge un sueño.
Y he aquí de repente la interrogación, y he aquí de una vez esos seis mil mártires.
“¿De dónde me llegan tantos hijos?”, exclama la que suponía ya estéril.
Las puertas del Cielo ya no bastan a ese tropel atropellador
