EL TRABAJO
En la naturaleza todo trabaja.
Trabajan los minerales para constituirse del modo más permanente.
Trabajan los ríos para abrirse cauce entre las peñas.
Trabajan los vientos para arrastrar materiales de una a otra parte.
Trabajan las plantas para romper la corteza terrestre y asomarse a la luz.
Trabajan los animales para servirse a sí mismos o servirnos a nosotros.
Si todo trabaja en la naturaleza, si todo nos sirve de ejemplo, ¿podría el hombre dejar de trabajar?
El trabajo es ley natural de vida. Quien no trabaja tiene el reproche de toda la naturaleza.
Un pueblo de ciudadanos trabajadores es un pueblo grande. No importa la clase de trabajo; tanto sirve a España el abogado como el zapatero, el ingeniero como el albañil. Desde el momento en que todos los trabajos son necesarios, a todos los trabajadores hay que reconocerles la debida dignidad.
No deshonra el tener un trabajo honrado; lo deshonroso es no tenerlo.
En España no queremos vagos, parásitos ni holgazanes, porque viven del trabajo de los demás y no del suyo propio. Bien dijo San Pablo: el que no trabaje que no coma.
Atendamos al que no pueda trabajar, pues es justo hacerlo; pero al que pueda y no quiera, hagámosle ver el menosprecio que merece.
Texto de compromiso
No lo digo por orgullo ni vanidad, sino por deber: yo quiero ser un trabajador útil a mi Patria. Mientras pueda, rendiré mi fruto; mientras tenga fuerza en mis brazos o claridad en mi inteligencia ayudaré con mi trabajo a la prosperidad de España.

