MILICIA
No nos referimos especialmente a los soldados, sino al espíritu militar que debe informar toda vida española.
Los soldados defienden a la Patria con las armas en la mano; los que no somos soldados debemos defenderla con los libros, con el arado, con el martillo o con la sierra en la mano.
Los soldados la sirven con heroísmo, tenacidad y alegría; nosotros, con esfuerzo, perseverancia y satisfacción íntima.
La vida es milicia, y hay que vivirla con espíritu de servicio y sacrificio.
José Antonio
Esto nos dice que debemos vivir con austeridad, sin dilapidar nuestra existencia en cosas frívolas. Debemos vivir, pues, seriamente.
Ahora bien, no queremos decir que tengamos que vivir con tristeza. Todo lo contrario, pues la alegría es también una cosa muy seria y respetable.
Los soldados son valientes, combativos, disciplinados… y alegres. Cantando se lanzan al combate y cantando festejan sus victorias.
Así debemos ser nosotros. Nuestros combates son distintos; nuestra misión es dominar la naturaleza para ponerla al servicio del hombre; pero el espíritu debe ser el mismo que el del milite: combatividad, ímpetu, disciplina… y júbilo.
Para el ideal, el ímpetu; para el obstáculo, la constancia; para el esfuerzo, la fe; para el trabajo, la disciplina; para el bien general, el sacrificio; y para todo, la alegría.
Texto de compromiso
Me gusta prepararme para la vida militar, ejercitándome en los movimientos físicos y en el espíritu disciplinado y sereno de los soldados. Mañana iré al cuartel, y, lejos de considerarlo una desgracia, iré con gusto, alegría y hasta con alas.

