INTRODUCCIÓN
José Finat y Escrivá de Romaní fue una de las figuras más representativas de la aristocracia integrada en el poder político durante la España del siglo XX. Abogado, gran propietario agrícola y ganadero, y dirigente político desde los años de la Segunda República, su trayectoria refleja la evolución de una parte de las élites tradicionales hacia posiciones autoritarias que confluyeron en el régimen franquista. Su prolongada presencia en cargos clave del Estado le convirtió en un actor relevante de la vida pública española durante varias décadas.
Finat y Escrivá de Romaní, José. Conde de Mayalde. Madrid, 11.II.1904 – 9.V.1995. Aristócrata y político.
Nació en el seno de una familia aristocrática que se remonta al siglo xvi. Su padre fue José Finat y Carvajal, conde de Mayalde y de Finat, marqués de Terranova y conde de Villaflor. Su madre era María Blanca Escrivá de Romaní y de la Quintana, hija del conde de Casal. Vinculación que quedó reforzada cuando José Finat y Escrivá de Romaní se casó el 27 de julio de 1929 con Casilda de Bustos y Figueroa, lo que le permitió emparentar con la familia Romanones. Tuvieron tres hijos varones.
Abogado y gran propietario agrícola y ganadero. Una de sus fincas, El Castañar, tiene unas diez mil hectáreas.
Su actividad política comenzó con la llegaba de la Segunda República, cuando ingresó en Acción Popular Agraria, a la que perteneció durante toda la República, pero con inclinaciones hacia opciones autoritarias; así lo indica el figurar como miembro y suscriptor de Acción Española y acompañar al hermano de José Antonio Primo de Rivera en la campaña electoral celebrada por Falange en Cuenca en marzo de 1936, ya que se repitieron en esa ciudad las elecciones de febrero. Fue diputado a Cortes por AP/ CEDA por Toledo en 1933 y 1936 y formó parte del sector cedista que se opuso en las Cortes a la Ley de Arrendamientos defendida por su correligionario Giménez Fernández.
Participó en la conspiración antirrepublicana de julio de 1936, como enlace entre José Antonio Primo de Rivera y el general Mola. Durante la Guerra Civil fue oficial de Artillería del Ejército franquista en los frentes de Madrid y Aragón.
Una vez terminada la contienda se le nombró gobernador civil de Madrid el 25 de agosto de 1939, y participó en las tareas de depuración y reconstrucción de Madrid hasta el 14 de diciembre de 1940.
Fue director nacional de Información e Investigación de FET (noviembre de 1939 hasta mayo de 1941), embajador en Berlín en 1942, en la etapa de máximo acercamiento a la Alemania de Hitler, y director general de Seguridad entre 1943 y 1945.
Ocupó la alcaldía de Madrid durante trece años seguidos (desde 1952 hasta 1965), tras lo cual pasó a ocupar cargos en la provincia de Toledo, donde mantenía su tradicional zona de influencias. Fue procurador en Cortes por esa provincia en todas las legislaturas del régimen franquista y en calidad de consejero nacional del Movimiento en 1966. En la IX legislatura fue electo procurador por representación familiar, y ocupó el cargo de vicepresidente primero de las Cortes en 1969.
Entre sus vinculaciones de carácter económico destacan la vocalía de la Compañía Hidroeléctrica de Buenamesón durante los años 1940 y 1950 y la presidencia de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de Toledo.
CONCLUSIÓN
La figura de José Finat y Escrivá de Romaní encarna el papel desempeñado por la aristocracia terrateniente en la consolidación y funcionamiento del régimen franquista. Desde su implicación en la conspiración de 1936 y su participación militar en la Guerra Civil hasta su larga etapa como gobernador civil y alcalde de Madrid, Finat ejerció una influencia decisiva en la administración política y territorial del Estado. Su trayectoria, marcada por la continuidad en los cargos y la fidelidad al régimen, ilustra la alianza entre poder político, propiedad agraria y élites sociales que caracterizó a buena parte de la España franquista.
