Manuel Valdés Larrañaga fue una de las figuras más relevantes de la primera generación falangista y uno de los colaboradores que participaron en la fundación de Falange Española junto a José Antonio Primo de Rivera. Su trayectoria personal y política refleja buena parte de la evolución de los movimientos nacionalistas y nacionalsindicalistas españoles desde los años de la Segunda República hasta la Transición.
Antes de dedicarse plenamente a la actividad política, destacó en el ámbito deportivo como campeón de España de natación y miembro de la selección nacional. Procedente de ambientes monárquicos alfonsinos, evolucionó hacia las posiciones defendidas por la Falange, desempeñando posteriormente importantes responsabilidades dentro de las estructuras políticas y sindicales del régimen surgido tras la Guerra Civil. Su actividad se extendió también al campo profesional de la arquitectura y a la representación diplomática de España en diversos países durante varias décadas.
La figura de Manuel Valdés Larrañaga ocupa un lugar destacado en la historia política española del siglo XX por su participación en la fundación de Falange Española, su actividad clandestina durante la Guerra Civil y las numerosas responsabilidades que desempeñó posteriormente en la administración, el sindicalismo oficial y la diplomacia española.
Su prolongada trayectoria pública, que se extendió desde los años de la Segunda República hasta los primeros tiempos de la Transición, le convirtió en uno de los representantes más significativos del nacionalsindicalismo histórico. Tras la muerte de Franco continuó vinculado a organizaciones que reivindicaban el legado político falangista, manteniendo su actividad ideológica hasta los últimos años de su vida. Su biografía constituye un valioso testimonio para comprender la evolución de determinados sectores políticos españoles a lo largo de gran parte del siglo XX.
Valdés Larrañaga, Manuel. Bilbao (Vizcaya), 16.IV.1909 – Madrid, 17.X.2001. Licenciado en Ciencias Exactas, arquitecto, profesor universitario y político.
En su época de estudiante fue campeón de España de Natación en la modalidad de los 100 metros libres, y miembro del equipo nacional de natación. Sus orígenes ideológicos son monárquicos. Durante su época universitaria en Barcelona fundó el primer núcleo alfonsino de Barcelona y se afilió al partido “Acción Monárquica”. Pero en la primavera de 1933 se trasladó a Madrid y tomó contacto con José Antonio Primo de Rivera, a quien ayudó a fundar la Falange Española.
En 1935, ingresó como profesor auxiliar en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. Consumada la victoria del Frente Popular, fue detenido como falangista, acusado de “asociación ilegal”. El 30 de abril la justicia le absolvió, pero el gobierno se negó a ponerle en libertad. En el momento del levantamiento militar de 1936 se encontraba aún preso en la cárcel Modelo de Madrid, donde se libró milagrosamente de las primeras “sacas” de presos. Posteriormente, aprovechando la ausencia de ficheros, que habían sido destruidos en los asaltos, cambió su nombre y logró el traslado a otras prisiones más seguras, desde las que se puso al frente de la Quinta Columna falangista. Acabada la Guerra Civil fue designado sucesivamente jefe provincial de Madrid de la Falange Española Tradicionalista (FET) —el Partido Único de Franco—, miembro de su Consejo Nacional, subsecretario de Trabajo secretario nacional de Sindicatos y vicesecretario general del Partido. Entre 1943 y 1951 fue decano del Colegio de Arquitectos de España. En 1950, después de la desaparición de la Secretaría General de FET como cartera ministerial, fue nombrado sucesivamente embajador en la República Dominicana, Venezuela, Egipto, Sudán, Líbano y Kuwait, hasta 1970. En 1974 y 1975, regresó a la Vicesecretaría de FET.
Tras la muerte de Franco, participó con Raimundo Fernández-Cuesta en la fundación del Frente Nacional Español, rebautizado meses después como FE de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS), donde fue consejero nacional.
