INTRODUCCIÓN
Enrique Fontana Codina fue uno de los representantes más destacados del perfil técnico y empresarial que caracterizó a una parte relevante de los altos cargos del régimen de Francisco Franco durante su etapa de desarrollo económico. Procedente de la burguesía catalana, combinó formación jurídica, experiencia empresarial y una prolongada presencia en los organismos económicos del Estado, culminando su trayectoria política como ministro de Comercio.
Fontana Codina, Enrique. Reus (Tarragona), 17.X.1921 – Madrid, 25.VI.1989. Empresario y político.
Hijo de una familia de comerciantes, obtuvo la licenciatura de Derecho por la Universidad de Barcelona.
Participó en la Guerra Civil enrolado en el Tercio de Requetés. Acabada la guerra, se dedicó a los negocios familiares de exportación. Su actividad pública se inició como director técnico de consumo de la Comisaría General de Abastos y Transportes (1962- 1965), y a partir de 1965, prosiguió como comisario general de Abastecimientos y Transportes. Fue vicepresidente del Consejo Nacional del Frío y presidente de la comisión de industrias de la alimentación en el Plan de Desarrollo. Por otro lado, amplió su participación en diversas empresas y entidades nacionales (CAMPSA, Banco de Crédito Agrícola).
Después del referéndum de 1966, el régimen intentó una cierta apariencia de flexibilidad controlada, convocando unas elecciones sometidas a un control suficiente para evitar alguna sorpresa. En dichas elecciones de procuradores por el tercio familiar (1967), Fontana Codina salió elegido por la provincia de Tarragona.
Su actividad continuó al máximo nivel con el nombramiento de ministro de Comercio, cartera que ocupó entre 1969 y 1973, en que cesó a petición propia para reincorporarse a sus negocios. Coincidió en aquella época con la presencia de numerosos altos cargos catalanes provenientes de las filas de la burguesía catalana: Enrique García Ramal (ministro-delegado de Sindicatos, 1969-1974), Santiago de Cruilles (subsecretario de Gobernación, 1969-1973), Santiago Udina Martorell (subsecretario de Obras Públicas, 1965-1970), sin olvidar el papel jugado por Laureano López Rodó en todo este proceso.
Fue, asimismo, miembro del Consejo del reino y gobernador por España en el Fondo Monetario Internacional.
Entre otras condecoraciones, contaba con la Gran Cruz de la Orden de Carlos III y la de la Orden de Alfonso X el Sabio, del Mérito Civil, del Mérito Militar, del Mérito Agrícola, de la colombiana Orden de San Carlos y la Gran Cruz de San Jorge, de Grecia.
CONCLUSIÓN
La figura de Enrique Fontana Codina ejemplifica el modelo de gestor económico que el régimen franquista promovió especialmente a partir de los años sesenta: técnicos formados, con sólida experiencia en el sector privado y capaces de integrarse en la estructura política del Estado sin una proyección ideológica explícita. Su paso por el Ministerio de Comercio coincidió con una etapa clave de modernización y apertura económica, y su posterior retirada voluntaria de la política refleja el carácter funcional —más que vocacional— de muchos de los hombres que acompañaron a Franco en la gestión del Estado durante el tardofranquismo.
