INTRODUCCIÓN
Esta poesía patriótica a España es un ejercicio de introspección y de dolor contenido. No se trata de un canto triunfal, sino de una confesión: la voz poética se dirige a la Patria como a un padre al que se le debe todo y al que, sin embargo, se siente haber fallado.
El poema expresa la fractura entre el sacrificio del pasado y la incapacidad del presente para conservar su legado, abordando temas como la memoria, la derrota moral y la responsabilidad histórica.
No fui digno de tu sangre
perdona, padre, perdona,
me diste una España nueva
y tengo una España rota.
Tu sacrificio fue inútil,
tu muerte fue mi derrota,
yo no he sabido guardar,
ni defender tu memoria.
Tus asesinos han vuelto,
la España azul hoy es roja,
y otra vez vuelve el calvario,
del odio y de la deshonra.
Los anónimos que escupen,
y el fusil que está en la sombra,
¡qué pena, padre, qué pena!
tu victoria y mi derrota.
Pero ten piedad de mí,
ayúdame en esta hora,
y si no, dame el coraje,
de morir como un patriota.
CONCLUSIÓN
“A España” no busca justificar ni reescribir la Historia, sino enfrentarse a ella desde la conciencia individual. Es una súplica y, al mismo tiempo, una llamada al coraje: reconocer la culpa, asumir la derrota moral y decidir si aún queda fuerza para sostener la dignidad.
Esta poesía patriótica plantea una pregunta esencial: cuando todo parece perdido, ¿queda todavía el valor de permanecer fiel, incluso a costa de uno mismo?
