INTRODUCCIÓN
Licinio de la Fuente y de la Fuente fue un jurista y dirigente político que desempeñó un papel destacado en la política social del tardofranquismo. De origen humilde y formación jurídica sólida, su trayectoria refleja una combinación de ascenso social, fidelidad ideológica al falangismo y una intensa actividad en la Administración del Estado, culminada con su etapa como ministro de Trabajo y vicepresidente del Gobierno en los años finales de la dictadura.
Fuente y de la Fuente, Licinio de la. Noez (Toledo), 7.VIII.1923 – Madrid, 26.II.2015. Abogado del Estado y ministro.
Perteneciente a una familia de modestos agricultores toledanos, y dada la penuria económica en la que vivía su familia, no pudo comenzar sus estudios hasta los quince años, cuando finalizó la Guerra Civil en 1939. Esto no le impidió obtener la licenciatura de Derecho por la Universidad de Madrid diez años más tarde. En 1950, con veintisiete años, ingresó en el cuerpo de Abogados del Estado, y como tal prestó servicio en el Tribunal Supremo hasta el 15 de agosto de 1965. Durante este período desempeñó numerosos cargos públicos: gobernador civil de Cáceres (1956- 1960), delegado del Instituto Nacional de Previsión (1960-1963), procurador en Cortes desde 1961, por el tercio familiar de la provincia de Toledo y por designación directa de Franco, consejero y secretario primero del Consejo Nacional del Movimiento (1961- 1970), director general del Servicio Nacional de Cereales (1965-1968) y presidente del Fondo de Ordenación y Regulación de Precios y Productos Agrarios (FORPPA) (1968-1969). Fue ministro de Trabajo entre 1969 y 1975, y vicepresidente tercero del Gobierno desde el 3 de enero de 1974 hasta el 3 de marzo de 1975. A finales de febrero de 1975 dimitió por discrepancias con el Ejecutivo. Los dos principales motivos aducidos para tomar esta decisión fueron la cláusula de libre despido de los trabajadores que participasen en un conflicto colectivo y la intervención del entonces ministro de Hacienda en las cuentas de la Seguridad Social. Falangista convencido, De la Fuente declaró en 1974: “La continuidad de mi biografía en la línea de pensamiento falangista, al cual he permanecido fiel desde mi juventud, está, sin duda, en armonía con los ideales de justicia social”.
Tras la muerte de Franco, se dedicó a la abogacía y al asesoramiento jurídico de empresas; fundó el partido Democracia Social, integrado en Alianza Popular, formación liderada por Manuel Fraga, por la que fue elegido diputado por Toledo en la legislatura constituyente (1977-1978), cargo y militancia que abandonó en agosto de 1979, tras participar en la elaboración de la Constitución española de 1978.
Desde 1985 ejerció como jefe del Servicio de Letrados del Estado del Tribunal Supremo. En 1987 fue nombrado presidente del Banco Gallego (antiguo Banco de Crédito e Inversiones). Fue vicepresidente del Banco Internacional de Comercio, consejero de Iberia Líneas Aéreas y vocal de Butano e Ibermutua.
Durante los años noventa ejerció como asesor del Banco Central Hispano. Estuvo casado y fue padre de siete hijos.
CONCLUSIÓN
La figura de Licinio de la Fuente y de la Fuente encarna el perfil del político social falangista que intentó preservar un modelo de justicia social dentro del marco autoritario del franquismo. Su dimisión en 1975, motivada por discrepancias en materia laboral y de Seguridad Social, marcó el final de su etapa gubernamental. Posteriormente, participó en la vida política de la Transición desde posiciones conservadoras y, ya apartado de la primera línea, desarrolló una extensa carrera en el ámbito jurídico y financiero. Su legado se inscribe en la compleja evolución del pensamiento social y laboral del régimen franquista hacia su fase final y el tránsito al sistema democrático.
