INTRODUCCIÓN
Jesús Romeo Gorría fue un jurista y dirigente político cuya trayectoria estuvo estrechamente vinculada al falangismo universitario y, posteriormente, a las estructuras institucionales del régimen franquista. Formado en Derecho en Zaragoza y Madrid, participó desde muy joven en la organización sindical estudiantil y en la movilización política durante la Guerra Civil, iniciando así un recorrido que lo llevaría a ocupar responsabilidades de primer nivel en la administración laboral del Estado.
Romeo Gorría, Jesús. Bilbao (Vizcaya), 19.IX.1916 – Madrid, 2.IV.2001. Político, abogado y letrado del Consejo de Estado.
Tempranamente se adscribió al españolismo radical, e ingresó en la Falange. Durante su formación como bachiller, figura como jefe provincial del Sindicato Español Universitario (SEU), el sindicato estudiantil falangista, en Pamplona. Posteriormente, estudió Derecho en Zaragoza y en Madrid. Tras el 18 de julio de 1936, organizó y mandó como oficial la centuria navarra del SEU, resultando herido en Brañosera durante un asalto. Durante la Guerra Civil colaboró en las páginas universitarias del diario pamplonés Arriba España. En 1938 participó en la redacción del Fuero del Trabajo franquista. Acabado el conflicto, obtuvo el doctorado en Madrid. En 1942 ingresó en el Cuerpo de Letrados del Consejo de Estado. Fue procurador en Cortes. En 1955 fue designado miembro de la Comisión Interministerial de Turismo; en 1959, subsecretario de Trabajo, y el 10 de julio de 1962, ministro de Trabajo en sustitución de Sanz-Orrio, cargo que abandonó el 29 de octubre de 1969. En 1970, una vez desvinculado de la política activa, entró a formar parte del consejo de administración de Iberia, empresa de la que alcanzó a ser presidente (1974-1976). En calidad de tal, fue el principal promotor del puente aéreo Madrid-Barcelona. Ni entonces, ni tras la muerte de Franco, se sabe que volviese a colaborar con ninguno de los movimientos falangistas en activo.
CONCLUSIÓN
La figura de Jesús Romeo Gorría refleja la evolución de una parte de la élite política del franquismo, desde el activismo ideológico juvenil hasta el ejercicio de responsabilidades gubernamentales y, finalmente, la integración en el ámbito empresarial. Su etapa como ministro de Trabajo, una de las más prolongadas del tardofranquismo, coincidió con un periodo de transformación económica y social que exigió adaptar la legislación laboral a una sociedad en cambio. Tras su salida del Gobierno, se mantuvo al margen de la política activa y desarrolló una destacada labor en el sector empresarial, especialmente al frente de Iberia, cerrando así una trayectoria marcada por la institucionalización progresiva y el abandono del militante falangista inicial.
