FAMILIAS NUMEROSAS
¡Qué alegre es un hogar cuando hay en él muchos hijos! Los hijos son la felicidad de la casa, y, vengan los que Dios quiera, siempre tienen los padres cariño para todos.
Además, los hijos son la esperanza de los padres, y cuando son muchos, miran el porvenir con optimismo, porque todos los hijos han de atenderlos en la ancianidad.
Es verdad que cuando hay muchos hijos, los padres tienen que trabajar intensamente para criar a todos y sacarlos adelante; pero habiendo salud, alegría y confianza en Dios, las dificultades se van salvando, y poco a poco y sin darse cuenta, los hijos se hacen mozos y empiezan a ganar. Y entonces, ¡qué satisfacción la de los padres! Es como si un capital lo hubiesen puesto a rédito y empezara a producir.
El Estado protege a las familias numerosas, porque dan ejemplo de patriotismo.
Pues la Patria necesita hijos, no sólo para la guerra, sino para la paz, es decir, para el trabajo, la producción y la prosperidad nacional.
Nación donde muere más gente que la que nace, está condenada a desaparecer. España tiene cabida y riqueza para muchos hijos; España es la nación de más porvenir de Europa.
Hace bien el Estado en crear premios en metálico para los padres de familia numerosa. Nada más hermoso que el Estado proteja al hogar de muchos hijos; hay que procurar que en esos hogares nunca falte nada. Puesto que no faltan los hijos, que tampoco falte lo necesario para vivir.

