INTRODUCCIÓN
El salto de Moncabril, también conocido como Ribadelago, constituye uno de los aprovechamientos hidroeléctricos más complejos y singulares realizados en la provincia de Zamora. Situado en la cabecera del río Tera y sus afluentes Segundera y Cárdena, en pleno entorno del Valle de Sanabria, el proyecto supuso una profunda transformación hidráulica de una extensa altiplanicie granítica salpicada de lagunas de alta montaña.
La magnitud de las obras, ejecutadas en condiciones climáticas extremas y en parajes de difícil acceso, obligó a desplegar una red de presas, canales de trasvase, galerías de presión y conducciones subterráneas que permitieron concentrar los caudales en un único salto de gran desnivel. El resultado fue una infraestructura energética de alto rendimiento, concebida para aprovechar de forma intensiva los recursos hídricos de una de las zonas más elevadas del noroeste peninsular.
Salto de Moncabril (Ribadelago)
El aprovechamiento hidroeléctrico de Moncabril, también llamado Ribadelago, está situado al norte de la provincia de Zamora, en la cabecera del valle del río Tera y de sus afluentes Segundera y Cárdena. La central se encuentra en el Valle de Sanabria, un territorio generalmente llano, atravesado por algunos cerros, famoso por albergar el Lago de Sanabria, con una extensión aproximada de 20 a 30 km de Este a Oeste y 12 a 13 km de anchura máxima de Norte a Sur.
El río Tera, inmediatamente aguas arriba del Lago de Sanabria, se divide en tres brazos: Segundera, Cárdena y Tera propiamente dicho. Estos ríos descienden desde una altiplanicie situada por encima de la cota 1.600 m, hasta el nivel del lago, situado a unos 1.000 m sobre el nivel del mar, siguiendo un curso típicamente torrencial que salva un fuerte escalón topográfico.
Esta altiplanicie, de rocas graníticas y gran extensión, constituye la cuenca de captación del salto de Moncabril o Ribadelago y está salpicada por numerosas lagunas y lagunillas, de las cuales más de veinte superan los 20.000 m² de superficie.
Obras en cabeceras y accesos
Para hacer posible el aprovechamiento hidroeléctrico fue necesario realizar obras de gran envergadura en las cabeceras de los ríos Segundera, Cárdena y Tera, en parajes inhóspitos y cubiertos de nieve buena parte del año. Se recrecieron lagos y se unieron mediante canales de trasvase para concentrar todas las aguas en un único salto. Estas obras exigieron también la construcción de caminos de acceso para el transporte de materiales.
Para iniciar los trabajos se construyó una carretera de acceso desde Ribadelago hasta el emplazamiento de la central, así como un plano inclinado que enlaza la carretera con el camino de acceso a las obras en la sierra, junto a la chimenea de equilibrio (cota 1.500 m).
Este plano inclinado tiene:
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Longitud: 1.675 m
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Desnivel: 536 m
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Pendiente media: 33 %
Desde su estación superior parten los caminos de acceso a las presas de Puente Porto (8 km) y Vega de Conde pasando por Vega de Tera (11 km).
Obras en la cuenca del Segundera y Cárdena
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Presa del lago Puente Porto
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Tipo: contrafuertes de mampostería y pantalla plana de hormigón
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Altura: 26,5 m
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Longitud: 350 m
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Capacidad del embalse: 23 millones de m³
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Presa del lago Playa
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Tipo: gravedad, planta recta, mampostería con núcleo de hormigón
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Altura: 13 m
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Capacidad del embalse: 1 millón de m³
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Canal de trasvase Lago Playa – laguna Cárdena
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Longitud total: 862 m
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A cielo abierto: 566 m
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En túnel: 296 m
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Caudal máximo: 4 m³/s
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Presa de la laguna Cárdena
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Pantalla de gunita y dos diques laterales de hormigón
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Altura sobre cimientos: 16,5 m
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Capacidad del embalse: 1,5 millones de m³
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Presa del lago Garandones
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Altura: 9,3 m
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Capacidad del embalse: 900.000 m³
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Galería de presión Cabril
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Longitud: 2.031 m
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Sección útil: 3 m²
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Caudal: 5,4 m³/s
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Superficie aprovechada: 35 km²
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Obras en la cuenca del río Tera
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Presa del lago Vega de Conde
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Tipo: escollera con núcleo impermeable
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Altura: 27 m
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Capacidad del embalse: 10,5 millones de m³
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Canal de Moncalvo
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Longitud total: 9.551 m
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En túnel: 6.598 m
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A cielo abierto: 2.953 m
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Sección: 2,2 m²
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Caudal: 4,1 m³/s
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Lagunas de Moncalvo
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Embalse Pailón
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Embalse Mancas
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Embalse Cuadro
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Embalse Lacillo
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Superficie de captación total: 42 km²
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Aprovechamientos complementarios
En una cota inferior al canal de Moncalvo se aprovechan varios lagos del Tera:
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Presa del lago Vega de Tera
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Tipo: contrafuertes de mampostería y pantalla de hormigón
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Altura: 33,5 m
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Capacidad: 18 millones de m³
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Estación de bombeo de Vega de Tera
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Elevación: 70 m
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Tres bombas de 500 l/s cada una
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Motores de 700 CV
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Canal de Covadosos
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Longitud: 3.500 m
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Caudal: 2 m³/s
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Incremento de cuenca:
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Arroyo Covadosos: 11 km²
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Lagunas de Peces y Cubillas: 5,3 km² adicionales
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Conducción forzada y central
La tubería de conducción desde la chimenea de equilibrio hasta la central discurre por galería subterránea. El espacio entre tubería y roca se rellena con hormigón e inyecciones de lechada de cemento, de forma que la presión es soportada conjuntamente por acero, hormigón y roca, lo que reduce el consumo de acero en un 50 % y mejora la seguridad.
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Desnivel total: 537 m
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Longitud de la galería: 1.616 m
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Diámetro de la tubería: 1,4 m
La central de Moncabril (Ribadelago) dispone de:
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Tres turbinas Pelton
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Caudal por turbina: 27 m³/s
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Salto neto: 532 m
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Potencia: 16.000 CV cada una
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Tres alternadores
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Potencia aparente: 14.000 kVA
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Tensión de transporte: 220 kV y 15 kV
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Grupo auxiliar:
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Turbina de 2.000 CV
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Alternador de 1.750 kVA
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Transformador de 2.000 kVA
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Características generales del salto
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Superficie total de cuenca: 88 km²
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Precipitación media anual: 1.740 mm
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Volumen anual de lluvia: 154 millones de m³
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Aportación media anual: 119 millones de m³
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Coeficiente de escorrentía: 0,75
CONCLUSIÓN
La presa y central hidroeléctrica de Moncabril representan un ejemplo notable de ingeniería aplicada a un medio natural exigente, donde la topografía, el clima y la dispersión de recursos hídricos condicionaron de manera decisiva el diseño del aprovechamiento. La integración de múltiples presas de cabecera, canales de trasvase y una conducción forzada de gran desnivel permitió convertir un conjunto de pequeños embalses de montaña en una instalación energética de alta potencia.
Más allá de su dimensión técnica, el salto de Moncabril ilustra el alcance de las grandes obras hidráulicas del siglo XX en zonas de alta montaña, con efectos duraderos sobre la ordenación del territorio y el aprovechamiento de los recursos hídricos. Su estudio permite comprender tanto los avances constructivos alcanzados como los retos que planteó la intervención en un entorno natural de elevado valor paisajístico y ambiental.
