Durante la década de los setenta, especialmente en la segunda mitad, cuando se produjo la transición a la Democracia, quizá el principal problema que se planteó al Gobierno de Adolfo Suárez (segundo presidente de la Monarquía) fue la legalización o no del Partido Comunista de España, dirigido por Santiago Carrillo Solares. Legalizarlo supondría hacerlo con el máximo enemigo de la libertad. Porque ¿era realmente adecuado el uso del término democrático al referirse al PCE?
Los países del Este europeo se autodenominaban “Democracias Socialistas”, pero también había ciertos bebestibles sudafricanos que se llamaban Jerez. No es difícil imaginar qué pensaría el ciudadano de la entonces República Federal Alemana cuando veía que del otro lado del “Telón de Acero” había un Estado llamado República Democrática Popular de Alemania, en el cual la férrea disciplina teutónica había elevado a la enésima potencia la dictadura soviética. Para salir de esa “Democracia Popular”, como de todas las demás, había que salvar fosos, alambradas de alta tensión, campos de minas, muros de hormigón, barreras de ametralladoras, jaurías de perros. ¡Una lección de la libertad de comunicación que nuestro Francisco de Vitoria consideraba como un derecho natural!
Es un sarcasmo atroz llamar demócrata al Comunismo. Éste es lo más totalitario y antidemocrático que existe en el mundo: pretende imponerse en todo el planeta y a todas las gentes, aspira a ser la única ideología y la única alternativa política; sólo admite un partido y un único titular de todos los los poderes, de todos los medios de comunicación, de todas las aulas y de toda la propiedad. Es un despótico monopolio de los bienes, los cuerpos y las mentes. Y el destino del heroico y excepcional discrepante es el Archipiélago Gulag, el manicomio o, en casos de notoriedad mundial, el ostracismo y la difamación. Desde que, en 1918 se instauró el primer Estado comunista, ninguno de esta especie había sido relevado salvo por las armas. El comunismo, aniquilador de las disidencias, es irreversible. En resumen: todo para el PC. Es el totalitarismo supremo, lo absolutamente opuesto a lo democrático.
No se debería legalizar porque sus hechos y su programa se convertían en el máximo enemigo de la libertad. Su legalización era un atentado contra la lógica y la evidencia.
Estos eran los puntos esenciales de la doctrina del Partido Comunista de España:
El nacionalismo es la indignidad de tener
el alma controlada por la Geografía
(Georges Santayana)
Sobre las nacionalidades.
En 1954 el PCE señalaba, en su órgano de expresión Mundo Obrero la política opresora del Régimen en la cultura, el folclore, el uso del idioma etc. en Galicia, Cataluña y Euskadi (ya le llamaban así). Se declaraba favorable a la autodeterminación de los tres países y ponía como ejemplo a seguir a la URSS.
Haría hincapié en esta postura con respecto a las tres regiones el 31 de octubre, en que se dijo, también en Mundo Obrero, que “el Partido luchará por la autodeterminación de Galicia, Cataluña y Euskadi”. Esta será también la postura adoptada oficialmente por el V Congreso del Partido celebrado en Praga del 1 al 5 de noviembre, en el que asimismo se hicieron referencias a Marruecos, país al que animaba a liberarse del protectorado francés y del español.
En pleno frenesí nacionalista, volvía a insistir en el tema de las nacionalidades y de Marruecos en un número extraordinario de Mundo Obrero en noviembre.
Recordemos, pues, que los primeros en hablar de las nacionalidades en España, fueron los comunistas, sin que absolutamente nadie se hubiera planteado antes esa cuestión.
Y aquí conviene puntualizar algo importante: El derecho a la autodeterminación de los pueblos se refiere exclusivamente a los antiguos pueblos colonizados e invadidos y no a las regiones o territorios que ya forman parte de un Estado. Así está recogido en la Carta de las Naciones Unidas, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, Resoluciones descolonizadoras de la ONU de 1960, diversas sentencias del Tribunal de La Haya e incluso, ya posteriormente a las citadas, los Tratados de la Unión Europea, que prohíben quebrantar total o parcialmente la integridad territorial de Estados soberanos e independientes…
También se mostraban indignados los comunistas con el Gobierno norteamericano. Eisenhower había declarado ilegal al Partido Comunista de los EEUU y además aumentaba en cincuenta y cinco millones de dólares la ayuda al Gobierno español. Coincidía con el nombramiento de José María de Areilza como embajador en Washington, y, naturalmente, Mundo Obrero hizo una detallada relación de los puestos que desempeñaba en varias empresas nacionales e internacionales.
Dos años después el Partido Comunista sería prohibido en Alemania, simplemente por aspirar a la “dictadura del proletariado” pues tal era uno de los puntos básicos de su ideología, y por su obediencia a Moscú.
Los incidentes con Marruecos.
El 26 de febrero de 1961 fue proclamado Hassán II como Rey de Marruecos y menos de un mes después (el 11 de marzo), tropas marroquíes capturaron a técnicos petroleros de varios países, que trabajaban en el Sahara, entre ellos cinco españoles. Los puso en libertad el 21 del mismo mes.
El Partido Comunista de España, a través de “Mundo Obrero”, y en referencia a los incidentes habidos con el ejército marroquí, se despachó en un editorial titulado “La peligrosa tensión entre Marruecos y el Gobierno de Franco”, afirmando, entre otras cosas, que “se registran movimientos de tropas en la Península en dirección al Sur … que Franco “se resiste a abandonar territorios que pertenecen a Marruecos (Ceuta y Melilla), que va a redundar en derramamiento de sangre española en África, y que ha sido una ficción bautizar a aquellas tierras como provincias españolas..”
Todo ello no era sino un reflejo de lo acontecido en el II Pleno del Comité Central del Partido, celebrado en enero, y, en el que se había decidido “alertar a la población ante el peligro de nuevas aventuras coloniales, reiterando el respeto a la soberanía e integridad territorial de Marruecos, afirmando que no hay duda acerca de los legítimos derechos de este país sobre Ceuta y Melilla, y menos todavía sobre las también legítimas reclamaciones alauitas sobre los Peñones, Ifni, Sequiet el Hamra y Río de Oro (Sahara)”.
El 12 de octubre el representante español ante la ONU tuvo que defender la presencia española en Ceuta y Melilla, ante las reivindicaciones marroquíes. Marruecos había hecho una propuesta de incluirlas en una lista de territorios no autónomos. (1)
Fusilamiento de Grimau y campaña exterior antiespañola. La postura del PCE ante el conflicto argelino – marroquí.
El 20 de abril de 1963 fue ejecutado Julián Grimau García, miembro del Comité Central del Partido Comunista de España, como responsable de numerosos crímenes cometidos durante la Guerra Civil y de la dirección de las actividades subversivas de su partido, tras su entrada clandestina en España. Grimau había sido el responsable de la checa de la Plaza Berenguer el Grande, de Barcelona y numerosos testimonios le acusaban de torturas y asesinatos. Fue detenido en noviembre de 1962 en un autobús en Madrid, y, ya en la Dirección General de Seguridad había intentado fugarse, aunque se habló de intento de suicidio y ¡cómo no! que la Policía lo había arrojado por una ventana, pero lo cierto es que saltó desde un primer piso para caer de pie a la calle, pero tropezó con unos cables eléctricos y se desplomó contra el asfalto, fracturándose las muñecas y sufriendo heridas en el cráneo. Lo sé de primera mano por un inspector que lo vio.
Se originaron grandes protestas en el extranjero, registrándose ataques contra nuestras sedes diplomáticas. Fue una tremenda campaña, perfectamente orquestada y financiada por Moscú y cuyo estruendo ahogó, por ejemplo, la voz de Andreotti en Roma cuando preguntó por qué los comunistas no habían tenido una palabra de solidaridad para los cientos de cubanos muertos por Fidel Castro, o los disidentes que cada año eran sacrificados en la URSS. Tampoco tuvieron mucho eco las declaraciones que en el diario De Haagsche Post publicó Mauricio Van Vollenhoven, que había sido embajador de Holanda en Madrid, y en las que ofrecía testimonios directos de algunos de los crímenes de Grimau, cuyas víctimas habían sido familiares del cónsul de Francia en nuestro país.
No era novedad; recordemos que en 1909 el fusilamiento del anarquista Ferrer Guardia tras la Semana Trágica de Barcelona, había dado lugar a espectáculos semejantes en Europa.
Sin embargo no había habido campaña internacional alguna cuando Francia ejecutaba en 1956, por ejemplo, a dos insurrectos argelinos, utilizando la guillotina. Ni cuando, un año después, dimitió de su cargo el general francés París de la Bolladiere, al frente del ejército galo en Argelia, ante las torturas que infringían los soldados franceses a los prisioneros.
Por cierto, que en el año anterior, al tiempo que era detenido Julián Grimau en Madrid, Santiago Carrillo y Dolores Ibárruri los máximos dirigentes comunistas españoles, junto con su colega luso Álvaro Cunhal, fueron premiados con la nacionalidad soviética, por servicios prestados a la URSS.
La información la dio la revista portuguesa “Agora” con el siguiente texto: “El Boletín Interior, órgano confidencial del Comité de Relaciones con los partidos comunistas extranjeros, del Comité Central del Partido Comunista de la URSS (COVNES) publica en su edición del mes de abril de 1962, una lista de 34 dirigentes comunistas extranjeros a los que el Gobierno de la URSS otorgó la nacionalidad soviética “por servicios prestados a la URSS”. (2)
En 1963 Marruecos y Argelia mantuvieron una serie de fricciones por cuestiones fronterizas en las que no estuvieron ausentes los choques armados. El PCE se mostraba rotundamente favorable a las posturas argelinas y, en un artículo de “Mundo Obrero” criticaba al Gobierno marroquí y de paso al español, mostrando también sus teorías sobre los territorios españoles en África. Este era el artículo en cuestión: “La agresión de la monarquía feudal marroquí al pueblo de Argelia. La pérfida agresión de la Monarquía marroquí contra la joven República de Argelia es una provocación montada por los elementos más reaccionarios de Marruecos, los señores feudales, apoyados por los contrarrevolucionarios argelinos, todos ellos al servicio del imperialismo francés y norteamericano, para apoderarse de las inmensas riquezas del Sahara, QUE PERTENECE A ARGELIA. Está claro que el repentino interés del rey de Marruecos por sus fronteras, pretexto que ha servido para su agresión, es un ataque a la revolución argelina en marcha, con el que pretende debilitar al Gobierno presidido por Ahmed Ben Bella, que lucha tenazmente por afianzar las conquistas alcanzadas que tantos sacrificios humanos les ha costado en su lucha por el socialismo. ¿Por qué no surgió este problema cuando el Ejército francés estaba en Argelia? ¿Por qué Hassán II no sólo sigue permitiendo que Franco mantenga una parte de su territorio bajo protectorado español, sino que además maniobra estrechamente con él al servicio del imperialismo que les asegura el poder político?”. Años después algún político echaría en cara a parlamentarios comunistas estas manifestaciones. (3)
Creación del PCE (m-l) en 1964, que tendrá como “brazo armado” al FRAP
La desviación sufrida en la línea del Partido Comunista, tras el fallecimiento de Stalin, en 1953, con la escisión del bloque comunista en dos grandes grupos, además del alejamiento de los que, a toda costa, pretendían mantener en su pureza la ideología marxista-leninista en contra de la disciplina del Partido Soviético, creó también en el partido español un movimiento de rebeldía e insumisión hacia el Comité Central, impulsado por los elementos jóvenes y aquellos que, por diversas razones, fueron apartados por la Organización.
Esta labor tuvo su mayor exponente en Bélgica, Alemania, Suiza y Francia, logrando constituir rápidamente grupos marxistas-leninistas en franca oposición a los responsables del Comité Central del Partido, al que achacaban las detenciones y caídas de elementos militantes, que, decían, eran entregados en manos de la Policía, criticando de manera análoga su política de trabajo clandestino y el mínimo riesgo que los dirigentes asumían.
Así, en febrero aparecieron en el mapa político del comunismo español, escisiones, seguidoras de la línea marxista leninista, que quedaron perfiladas en las siguientes organizaciones:
Oposición Revolucionaria Comunista de España, cuyo órgano de expresión era La Chispa, a imitación de la Iskra (Chispa) de la época de Lenin y que se confeccionaba en Ginebra.
Partido Marxista Leninista Español, integrado por trabajadores españoles y exiliados en Bélgica, cuyo órgano propagandístico era Proletario, y el
Partido Comunista de España, Marxista Leninista, con su folleto denominado Mundo Obrero Revolucionario.
Tras varias reuniones entre las nuevas organizaciones comunistas, unidas fundamentalmente por su animadversión a Santiago Carrillo Solares, y a su política pro-soviética, se llegó a la fusión en un solo partido.
En una reunión celebrada en el teatro Alhambra, de París, tuvo lugar el 30 de noviembre, la creación del Partido Comunista de España, marxista-leninista (PCE m-l), que tendría como brazo armado al que se haría tristemente conocido FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota), otra organización terrorista que actuaría durante varios años en España, y que tendría como órgano de expresión Vanguardia Obrera.
El Comité Central del nuevo partido tendría cinco miembros del grupo de La Chispa, once por el de Proletario y cinco por los de Mundo Obrero Revolucionario.
Los máximos dirigentes del PCE (m-l) fueron Raúl Marco y Elena Odena. Habían contactado con los chinos a través del Consulado de la República Popular China en Ginebra y habían recibido de ellos dinero para fundar un partido marxista-leninista de carácter anti-ruso.
Se acordó que el Comité residiría en el interior de España, excepto los citados Marco y Odena, que quedarían fuera del país.
Elena Odena era, en realidad Benigna Benita Ganuza Muñoz, donostiarra, de 40 años entonces, de amplio historial dentro del PCE, y que desarrollaba una intensa labor política en Bélgica y Suiza. Estaba casada con Marcelino Fernández Movillano, “Suré”. En 1960 había solicitado para sí, los beneficios de la Comisión Interministerial de Repatriaciones, que le fueron denegados por su peligrosidad. Raúl Marco era Julio Manuel Fernández López, nueva pareja de Odena. (4)
Al poco tiempo de su fundación, Albania ofreció al PCE (m-l) emitir programas en español, sin limitación del número de horas, a condición de que los programas fueran establecidos por el Comité Central del Partido, y ofreció recibir en su país a miembros del mismo para que se entrenaran como locutores de radio. Acabarían refiriéndose al PCE (M-L) como “la banda de la Benita.”
Hay que destacar una noticia importante que revela Alejandro Diz ex miembro del PCE (m-l) en su libro La sombra del FRAP: “Los grupos marxistas leninistas que se escinden del Partido Comunista de España, lo hacen después de celebrar varias reuniones con la dirección del mismo, con asistencia de Carrillo, Líster, Eduardo García e Ignacio Gallego entre otros, sin llegar a un acuerdo”. No parece que se tiraran los trastos a la cabeza en esas reuniones. (5)
Por entones surge la polémica chino soviética, y les parece que las posturas chinas y albanesas se asemejan más al antiguo comunismo, aunque al paso de los años se desengañarán
El PCE y su apoyo al terrorismo etarra
El PCE no perdió ocasión de mostrar públicamente su apoyo a la organización terrorista ETA, cuantas veces pudo.
Con ocasión del asesinato del guardia civil Pardines, en junio de 1968, en el Mundo Obrero, bajo el título “Represión y protestas ciudadanas” se refería a “la inicua condena a muerte de Ignacio Sarasqueta (asesino de Pardines); tildaba de “acto salvaje” la muerte de Echevarrieta (el otro asesino) al que calificaba de “joven patriota vasco”; de “iniquidad” la condena a su compañero, y, finalmente, sobre el perdón otorgado por el Gobierno, manifestaba que éste había sido “arrancado” por la presión popular de las masas.
Cuando fue asesinado el Inspector Jefe Manzanas, decía también en el Mundo Obrero, refiriéndose a la muerte de Echevarrieta, asesino de Pardines: “El alevoso asesinato del joven militante de ETA por los sicarios de la Guardia Civil, trajo como consecuencia que el 2 de agosto, en justa represalia contra este nuevo y monstruoso crimen, fuera AJUSTICIADO en Irún el jefe de la GESTAPO franquista (la Político Social), el asesino y torturador Manzanas”
Con ocasión del juicio contra el asesino de Manzanas, el etarra Izco de la Iglesia, otra vez en el Mundo Obrero, decía: “Izko, un joven militante de ETA… está en peligro.. todo cabe de los que están volcando sobre el País Vasco la violencia más desaforada… nos sumamos al llamamiento de ETA para movilizarnos e impedir el asesinato de Izco… Era en 1972.
En ese año, el Mundo Obrero publicaba un editorial del que extraigo algunas frases: “Nosotros, defensores decididos del derecho de autodeterminación de Euzkadi, a la vez que favorables a una solución federativa para las estructuras políticas del Estado español… la violencia de ETA no es mas que una débil respuesta a una insoportable violencia ejercida por la dictadura desde su implantación… jóvenes generosos que rechazan la injusticia (los etarras)… Por eso los comunistas, aunque no comulgamos con esa táctica, hemos defendido y defenderemos consecuentemente a LOS COMPAÑEROS DE ETA… nosotros lo hemos practicado más de una vez (el terrorismo) Y NO DESCARTAMOS EL TENER QUE UTILIZARLO DE NUEVO…
Nacimiento de la OMLE, antecedente del PCE (r) y de los GRAPO.
En el mes de noviembre de 1968, asistimos a la gestación de otro grupo terrorista que ensangrentará nuestra geografía nacional en años venideros y hasta fechas relativamente recientes; me refiero a los tristemente célebres GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre).
Según el libro “Historia del PCE(r) y los GRAPO”, escrito por el antiguo jefe de aquel grupo, Juan García Martín: “El núcleo principal de la OMLE (Organización de marxistas – leninistas españoles) nació en Francia de la fusión de varios grupos, pero la Conferencia Constitutiva de la Organización tuvo lugar en Bruselas en noviembre de 1968… A la conferencia asistieron un par de docenas de militantes de los diferentes grupos, la mayor parte de ellos escindidos del Partido Comunista (carrillista) en diversos periodos; otros provenían del nuevo movimiento de izquierdas nacido en los años sesenta, y los demás de los Comités de Apoyo al Pueblo Vietnamita. De todo este conglomerado destacan dos grupos, uno que gira en torno al periódico “Mundo Obrero Revolucionario”,dirigido por “Suré” (Marcelino Fernández Movillano) y que fue el resultado de una escisión en Suiza… el segundo grupo, al frente del cual estaba Francisco Javier Martín Eizaguirre … militantes de esta primera ola de la Organización de la OMLE en Madrid fueron Enrique Cerdán Calixto, Josefa Alarcón Lapuente, Olegario Sánchez Corrales, etc. En Cádiz, José María Sánchez Casas, que conecta en Madrid con Juan Carlos Delgado de Códes, Manuel Pérez Martínez, etc.
Efectivamente, estos grupos, procedentes muchos ellos de escisiones del Partido Comunista de España, eran de tendencia maoísta, querían un Partido a imagen del de Lenin y Stalin en la URSS, de Mao en China, de Enver Hosha en Albania y de José Díaz Ramos en España. Casi siete años más tarde nacería de ellos el PCE (r) y con él los GRAPO. (6)
Indica Pío Moa en su libro “De un tiempo y un país” que la OMLE pronto estableció contacto con la embajada china en Paris. Recibió propaganda, ayuda económica, etc, pero pronto y debido a un raterismo político, inflando el número de militantes para recibir más, etc. los chinos acabaron por perder la paciencia y cortar la ayuda incluso en propaganda a los m – l españoles o a la mayoría de ellos. (7)
Es de destacar otra cosa que señala el citado Moa. Como en 1971 intentaban editar la publicación Bandera Roja en el interior (España), lo venían haciendo durante los dos primeros números de la revista, en la redacción de Cuadernos para el Diálogo, de noche y con la llave facilitada por un simpatizante de allí, de modo y manera que decidieron expropiar la magnífica multicopista, junto con otro material de impresión una noche. El hecho levantó ampollas en la Izquierda pues Cuadernos era considerada una publicación progresista que aglutinaba a liberales, cristianos avanzados, radicales y adeptos al PCE. (8)
Importante declaración conjunta del PCE, ETA y el Movimiento de sacerdotes vascos
Así aparecía en el Mundo Obrero un titular, cuyo resumen era: “Se celebró en París el 7 de julio de 1969 una conferencia de prensa en la que las tres “fuerzas revolucionarias”, cuyos representantes expresaron entre otras cosas su idea sobre la situación política, a saber:
“Consideraban próxima la llegada del socialismo facilitada por la “salvaje represión franquista” y señalaban que “las tres fuerzas revolucionarias aquí presentes han decidido oponer un frente común de lucha contra la represión. No creemos que las diferencias de opinión sobre puntos concretos, aunque las consideramos fundamentales, nos impidan una unidad material efectiva. Y suscribía el acuerdo: el Frente común del PCE con ETA y parte del clero. (9)
1970: problemas en el Sahara, cuya independencia apoya el PCE, lo mismo que la de Galicia, Vasconia, Cataluña
Este año fue implantado el Documento Nacional de Identidad bilingüe en el Sáhara, como refuerzo de la idea de pertenencia del territorio a España. Coincidiendo con ello, el Rey Hassán II le ofreció a Franco bases militares en El Aaiún y Villa Cisneros para la defensa de Canarias, si le entregaba la soberanía del territorio. Obviamente, no fue aceptada la oferta.
En el mes de junio iba a sonar una alarma; La llamada OVLS (Organización de Vanguardia para la Liberación del Sáhara), que había nacido en la clandestinidad en diciembre de 1963, movilizó a un contingente de personas en rechazo de una manifestación de adhesión a España el día 17. Se concentraron en el barrio de Zemla, en la capital, El Aaiun, y entregaron al Gobernador General un documento reivindicativo de la independencia saharaui.
Este documento, enviado por Basir Mohamed uld Hach Brahim uld Lebser, conocido por Basiri, jefe del movimiento nacionalista saharaui, decía: “Nuestro pueblo ha confiado al Gobierno español el mantenimiento de su unidad, así como que se encargue de alejar a los ambiciosos (en clara referencia a los países vecinos). Pero España ha ido abandonando en todas las regiones partes de nuestra patria. Cedió territorio a Argelia por el este, a Mauritania por el sur y a Marruecos por el norte. Parte de este territorio fue entregado al Gobierno de Francia cuando éste colonizaba los países vecinos. Otras partes fueron cedidas a dichos países cuando éstos accedieron a la independencia. Y no ha cesado en la entrega. Todo ello sin consultar al pueblo saharaui”.
La manifestación tuvo un sangriento final. Tras diversos incidentes, perdieron la vida una decena de personas.
Basiri fue detenido como organizador de la manifestación, y el 29 de julio desapareció. Según la versión aportada por Tomás Bárbulo, fue asesinado. Se apoya en la versión que figura en el libro “Luali”, de Felipe Briones, M. Limam Mohamed Alí y Mahayub Salek, editado por la Universidad de Alicante en 1997 y por testimonios recogidos por Monseñor Félix Erviti, que fue prefecto apostólico en el Sáhara desde 1954 a 1974. (10)
Por su parte, el PCE opinaba sobre el Sahara: “Un colonialismo decrépito pero peligroso:
“Los comunistas españoles hemos sostenido siempre que los intereses de España, y de los españoles residentes en Ceuta y Melilla, exigen el fin de toda política colonialista. No hay Sahara español, ni prolongaciones africanas de España. Hay “gibraltares” españoles en África.
El colonialismo español es decrépito pero aún puede ser peligroso. Ante todo para España. Porque la descolonización es un hecho irreversible. Por el interés y la dignidad de España hay que impedir que el grupo capitalista de los fosfatos del Sáhara provoque una nueva catástrofe colonialista”. En otro párrafo decía. “La presencia española en el Sáhara es una dominación colonial. Hay que corregirla devolviendo ese y cualquier otro territorio africano a la soberanía de los Estados a que corresponden, en este caso a Marruecos.
En el informe presentado ante el Pleno del Comité Central del Partido en el mes de septiembre, Dolores Ibárruri, vasca de nacimiento, titula su intervención como “ESPAÑA, ESTADO MULTINACIONAL”, del que extraigo algunos párrafos altamente significativos:
“Os comprometo u obligo a añadir, a los múltiples motivos a que animan e impulsan nuestra lucha contra la dictadura, uno más: la defensa del derecho de las NACIONALIDADES EXISTENTES EN NUESTRO PAÍS A LA AUTODETERMINACIÓN, ya que, entre las cuestiones que en la lucha por la democratización en España deberán ser resueltas con prioridad a otras más generales, está EL PROBLEMA NACIONAL, que es, en sustancia, EL DERECHO DE CATALUÑA, EUZKADI y GALICIA A DISPONER LIBREMENTE DE SUS DESTINOS… La España “una grande e imperial” que emplean las banderas franquistas (sic) bajo símbolos medievales, como el yugo y las flechas arrancados de viejos escudos, que hablan de guerras y de luchas fraticidas, no tiene nada de común con la verdadera España…
Aquí me permito mostrar mi perplejidad ante lo que dice la ínclita Ibárruri. Habla de la España “Una grande e imperial” cuando la leyenda que coronaba el viejo escudo español era la de “España, Una, Grande y Libre”; equipara, por tanto lo de libre a imperial. Las banderas que ella califica primero de franquistas resulta que ostentan títulos medievales, como el yugo y las flechas (menos mal que no dijo que éstas y aquél eran falangistas), que representan luchas fraticidas, es decir, entre hermanos, pero estos hermanos quieren separarse según la autorizada opinión de la delegada de Stalin. Pero volvamos al discurso:
“España es Cataluña, es Euskadi, es Galicia, es Aragón, es Navarra, es Castilla, es Asturias y León, es Extremadura y Andalucía, es Valencia, es Murcia y Albacete. ES LA ESPAÑA MULTINACIONAL Y MULTIRREGIONAL. Es decir, España es un agregado de naciones y regiones, pero, naturalmente, no indica cuáles son unas y otras.
En este orden los comunistas nos pronunciamos por el reconocimiento sin ninguna limitación y con todas sus consecuencias, del DERECHO DE LAS NACIONALIDADES A LA AUTODETERMINACIÓN. A nadie que conozca, aunque sea parcialmente, la teoría marxista leninista, puede extrañar que sea el Partido Comunista de España el más consecuente defensor del derecho de las nacionalidades a la autodeterminación… Esto no es casual, es la continuación consecuente, no sólo de la política de la Internacional Comunista, de la Internacional de Lenin, respecto a las nacionalidades, sino de la I Internacional, de la Internacional de Marx y Engels.
La aclaración resulta increíblemente concreta: son las directrices de la URSS.
Posteriormente “La Pasionaria” da lo máximo de sí: su faceta de historiadora, y repasa la creación del Estado Español, donde deleita a sus oyentes con detalles de su erudición, como la referida al descubrimiento de América por los vascos. Veamos:
“Estudios recientes afirman que los vascos llegaron al Nuevo Mundo cien años antes de la época en que Colón abriese las rutas oceánicas, cuando con sus flotas bacaladeras y balleneras eran empujados por las tempestades hacia lo que suponían que era una gran isla y que no era otra cosa que el continente americano, donde estacionaban hasta que amainaba el temporal”
Termina su intervención con estos párrafos:
“El Partido Comunista propone, como lo ha planteado el camarada Santiago Carrillo en su informe, como objetivo democrático inmediato del restablecimiento de los Estatutos aprobados por los pueblos de Cataluña, Euskadi y Galicia antes de la Guerra Civil como marco legal provisional mientras se procede a la estructuración democrática y federal del Estado español… tales estatutos servirán sobre todo, de plataformas políticas para que puedan surgir como emanación de la lucha y unidad antifranquista, órganos unitarios de gobierno de dichas naciones, cuya existencia y actividad podrán ser una contribución importante para solucionar el problema nacional de la autodeterminación”.
Ese problema era desconocido para cualquier español. (11)
La militancia en el PCE según Santiago Carrillo.
En 1970, Santiago Carrillo calculaba la fuerza del Partido por la tirada del Mundo Obrero, que decía era de 60.000 ejemplares, añadiendo que para llegar a todas partes haría falta una tirada de 150.000 a 200.000 ejemplares. La cifra es tan fantasiosa que no puede ser tomada en serio según Hermet, el acreditado especialista en el Comunismo. Seis años antes el mismo Carrillo aseguraba que disponía de 40.000 afiliados en el interior y 10.000 en la emigración. Hermet consideraba ajustada la segunda cifra y desmesurada la primera.
La CIA, según aseguraba el repetido especialista, calculaba ese mismo año de 1970 la cifra de militantes del partido en 5.000. Él, por su parte, calculaba el número de afiliados en Madrid entre 1.200 y 1.500, la mayoría obreros, con unos 100 o 150 estudiantes. Observadores extranjeros no darían al partido en 1976 más de un 5% de votos en unas elecciones libres, siempre que no interviniera un juego de alianzas, que alterara los resultados.
Hay que decir que Guy Hermet era profesor de Estudios Políticos de París y un gran especialista en Comunismo.
