INTRODUCCIÓN
El texto que sigue presenta una enumeración de motivos que expresan una adhesión ideológica al franquismo y una reivindicación explícita de la figura de Francisco Franco. Se trata de un documento de carácter político y testimonial que refleja una visión concreta del pasado reciente de España y una interpretación militante del legado del régimen anterior a la Transición.
Más allá del acuerdo o desacuerdo que puedan suscitar sus afirmaciones, el interés del documento reside en su valor como expresión de una corriente de pensamiento que ha mantenido una lectura propia del franquismo frente a los relatos críticos mayoritarios. Su lectura permite comprender cómo determinados sectores articulan su identidad política a partir de la memoria del pasado y de una oposición frontal al sistema surgido tras 1978.
Para proclamar mi desprecio por los que no aprecian, desprecian o menosprecian a Franco.
Para recordar que hubo bajo su mando una España próspera y en orden, que nada tiene que ver con la España de la corrupción, del terrorismo y del paro, en que hoy se malvive.
Para probar que la manipulación, la desinformación y la calumnia organizadas por el sistema no manchan ni borran la verdad de su Régimen.
Para oponer a la deserción, a la complicidad y a la traición de quienes fueron franquistas hasta la muerte de Franco, que hay otros que somos franquistas hasta nuestra propia muerte.
Por lealtad a su Victoria sobre el comunismo ateo y sus cómplices.
Por gratitud a quien supo hábilmente evitar que España se viese envuelta en el drama de la Segunda Guerra Mundial.
Por fidelidad a las ideas que simboliza, y que son consubstanciales con el ser de España.
Por reconocimiento a su obra, que hizo posible la reconciliación de los españoles y el despegue de la pobreza.
Por entender que la esperanza, creadora de cara al futuro, nace y se nutre del venero inolvidable y operativo del pasado.
Porque mi franquismo arranca, francamente, y diciéndolo con toda franqueza, de mi renovada y fortalecida admiración por Franco.
Palabras pronunciadas por Blas Piñar en el restaurante El Faro el 23 de diciembre de 1995. Fuerza Nueva (13-1-1996)
CONCLUSIÓN
Las “diez razones” expuestas en este texto funcionan como un manifiesto de fidelidad ideológica, en el que la memoria del franquismo se presenta como referente moral, político y simbólico para interpretar el presente. Este tipo de documentos no solo buscan reivindicar una figura histórica, sino también establecer un marco de confrontación con el sistema político actual y con los discursos dominantes sobre la Transición.
Desde una perspectiva analítica, su lectura resulta útil para comprender la persistencia de determinadas identidades políticas en la España contemporánea y la forma en que el pasado continúa siendo un terreno de disputa simbólica. El debate en torno al franquismo, lejos de ser una cuestión cerrada, sigue actuando como un eje de polarización en la memoria colectiva y en la interpretación de la historia reciente.
