Uno de los episodios más polémicos y debatidos del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 fue la supuesta lista de gobierno que el general Alfonso Armada habría presentado al teniente coronel Antonio Tejero dentro del Congreso de los Diputados. Según diversos testimonios y documentos posteriores, aquella propuesta contemplaba un gobierno de concentración nacional integrado por militares, dirigentes de la UCD, socialistas, representantes del PCE y figuras independientes.
La lista incluía nombres tan destacados como Felipe González, Manuel Fraga, Ramón Tamames, Jordi Solé Tura o José María de Areilza, con Armada como presidente del Ejecutivo. El contenido de aquella propuesta provocó una fuerte discusión con Tejero, que rechazó frontalmente la incorporación de dirigentes de izquierda al supuesto gobierno de salvación nacional.
Con el paso de los años, distintos testimonios reforzaron la existencia de esa lista. Entre ellos destacan las declaraciones del capitán de navío Camilo Menéndez Vives, las afirmaciones de la doctora Carmen Echave y los relatos recogidos en libros de investigación histórica sobre el 23-F. La aparición de estos testimonios incrementó las dudas sobre el verdadero papel desempeñado por Armada y sobre el alcance real de la denominada “solución Armada”.
Además de su repercusión política, la famosa lista tuvo una enorme importancia durante el juicio y en el debate posterior sobre el golpe de Estado, alimentando durante décadas interrogantes sobre las conexiones políticas, militares e institucionales que rodearon aquellos acontecimientos.
– Presidente: general Alfonso Armada
– Vicepresidente para Asuntos Políticos: Felipe González (PSOE)
– Vicepresidente para Asuntos Económicos: J. M. López de Letona (Banca)
– Ministro de Asuntos Exteriores: José María de Areilza (Coalición Democrática)
– Ministro de Defensa: Manuel Fraga Iribarne (Alianza Popular)
– Ministro de Justicia: Gregorio Peces-Barba (PSOE)
– Ministro de Hacienda: Pío Cabanillas (UCD)
– Ministro del Interior: general Manuel Saavedra Palmeiro
– Ministro de Obras Públicas: José Luis Álvarez (UCD)
– Ministro de Educación y Ciencia: Miguel Herrero de Miñón (UCD)
– Ministro de Trabajo: Jordi Solé Tura (PCE)
– Ministro de Industria: Agustín Rodríguez Sahagún (UCD)
– Ministro de Comercio: Carlos Ferrer Salat (presidente de la CEOE)
– Ministro de Cultura: Antonio Garrigues Walker (empresario)
– Ministro de Economía: Ramón Tamames (PCE)
– Ministro de Transportes y Comunicaciones: Javier Solana (PSOE)
– Ministro de Autonomías y Regiones: general José Antonio Sáenz de Santamaría
– Ministro de Sanidad: Enrique Múgica Herzog (PSOE)
– Ministro de Información: Luis María Anson (presidente de la agencia Efe)
Al respecto de la famosa lista, así declaró el Capitán de Navío Camilo Menéndez Vives al Fiscal
FISCAL: ¿Tuvo alguna intervención directa o indirecta en los acontecimientos que se sucedieron después en el Congreso, durante la noche del 23 al 24 de febrero?
CAPITAN DE NAVIO MENENDEZ: En muchos de ellos, sí, mi General. Si quiere que se los cuento… La primera cuestión que quiero contar es que, al entrar yo en el Congreso, di un abrazo al Teniente Coronel Tejero, le dije que iba a acompañarle en unos momentos difíciles, y fue la única vez que vi al Teniente coronel Tejero un poco alterado. Como yo le conozco muy bien, y sé que es un hombre extraordinariamente tranquilo y dueño de si mismo, dije: “¿Qué te pasa, Antonio?” Y me dijo: “Acaba de marcharse el General Armada, con el cual he tenido una situación violenta porque me proponía formar, él como Presidente, un gobierno en el cual participaron socialistas, entre otros Felipe González y Múgica” .
Diez anos después del golpe de Estado, apareció́ un testigo de la citada conversación, desconocido hasta entonces: la doctora en Medicina Carmen Echave, Jefe del gabinete del vicepresidente del Congreso de los Diputados. Dicha testigo afirmó que si hubo una lista de gobierno, y que ella la copió rápidamente en la hoja de un agenda. Pero, ¿por qué no la hizo publica? En la declaración de la doctora Echave está la respuesta a esta pregunta, ya que afirma que “Juan José Rosón me contó que fuera muy prudente”.
Pero, ¿por qué habría de ser muy prudente? Porque la propia doctora declaró que: “…el General Armada hablaba con los ocupantes de proyectos y el Ministro Sr. Rosón le dijo que estaba con ellos, esto es, [con] los retenidos, indicándole ella que estaba con los ocupantes” . Esta declaración de Echave es de enorme importancia, pues demuestra que Rosón, ministro del Interior y uno de los individuos que había tenido acceso al informe del CESID, conocía las actividades de Armada para postularse como presidente de un gobierno de concentración nacional, y le creía el encargado de reconducir cualquier situación golpistas que tuviera lugar. Sin embargo, cuando se enteró de que el general conocía la operación de Tejero, y estaba dentro de la misma, tuvo razones de peso suficientes para pedir prudencia a la doctora Echave.
Armada sacó un papel bastante sobado del bolsillo derecho de la guerrera y se lo tendió́ a Sáenz de Santa Maria. El jefe de la Policía vio una lista de carteras ministeriales y nombres a la que no podía dar crédito: vicepresidente para Asuntos Políticos, Felipe González; Defensa, Manuel Fraga; Economía; Ramón Tamames; Trabajo, Jordi Solé Turá. Al final sus ojos se clavaron en la penúltima línea: “Regiones, general José Antonio Sáenz de Santa María”.
-Y a mí, ¿por qué me pones ahí?
-Porque has estado destinado en el País Vasco y te conoces
-Mira, Alfonso, yo creo que esto hay que resolverlo en serio. Ya me contaras quien va a creerse este Gobierno y quién lo va a aceptar en cuanto Tejero se vaya por ahí́ a hacer puñetas. Nadie.
Aramburu, que había escuchado la discusión en silencio, comentó que la situación empezaba a estar controlada.-Sólo Valencia se ha levantado. El resto está tranquilo. No conviene precipitarse, Alfonso.
-No os lo creáis. Si no se arregla rápido, la Segunda, la Cuarta, la Quinta y la Séptima se suman. Todos, y por supuesto Milans, están de acuerdo en la solución que voy a proponer. No hay otra salida.
Sáenz de Santa María seguía con la lista en la mano.
-Toma. Esto es una pijada. En cuanto Tejero baje las armas, nadie va a dar validez a esta propuesta. Pero bueno, si consigues que abandone…”. Sacado del libro Carcedo, Sáenz de Santamaría…, Págs. 310-311.
* Recuerdo perfectamente -me ha contado Tejero- que cuando Armada trataba de convencerme de la ineludible necesidad de un gobierno de concentración con representación de todos los partidos, golpeaba nerviosamente con la mano el bolsillo derecho de su guerrera en el que sonaba el leve crujido de un papel al recibir la presión”. Tejero le pregunta quien va a ser entonces el vicepresidente, y Armada le cita el nombre de Felipe González. “Cuando le exploré con ironía si iba a incluir en ese gabinete a Carrillo, como representante del si PCE, Armada me contestó: “Hombre, Carrillo no; pero hay gentes de ese partido con mejor imagen: un Solé Tura, por ejemplo”. Y sigue rememorando Tejero: “En un momento de lo que ya era discusión abierta, pues yo le decía al general que no había arriesgado mi porvenir y el de mis hombres para darle el poder al “rojerío”, Armada sacó la lista del bolsillo y me la dio. Creo recordar -añade- que a través de los cristales enseñé la lista a los capitanes para que vieran lo que se quería hacer en aquello”. Extraído del libroPardo Zancada, 23-F, la pieza…, Pág. 297.
CONCLUSIÓN
La denominada lista de gobierno del 23-F continúa siendo uno de los elementos más controvertidos y discutidos de toda la operación golpista de febrero de 1981. Su contenido, los nombres incluidos y las circunstancias en las que habría sido presentada a Tejero siguen generando debate entre historiadores, periodistas y protagonistas de aquellos hechos.
Las declaraciones posteriores de testigos y participantes reforzaron la idea de que existió una propuesta política alternativa encabezada por el general Armada, concebida como una posible salida a la crisis institucional. Sin embargo, las contradicciones, silencios y versiones enfrentadas han convertido este episodio en uno de los grandes enigmas históricos del 23-F.
Décadas después, la famosa lista sigue simbolizando las zonas oscuras del intento de golpe de Estado y el complejo entramado político y militar que rodeó uno de los momentos más delicados de la democracia española.
