INTRODUCCIÓN
El 21 de abril de 1961, Francisco Franco se dirigió a los ciudadanos de Jaén desde el balcón del Ayuntamiento de la ciudad tras varios días de visita oficial por la provincia. Durante su recorrido había inspeccionado diversas obras e infraestructuras relacionadas con el llamado Plan Jaén, un programa de desarrollo destinado a impulsar la modernización económica y social de esta región andaluza.
En su intervención ante los jiennenses, Franco expresó su satisfacción por los avances logrados en los proyectos iniciados años antes para transformar la provincia. El discurso se centró en destacar la importancia de las obras públicas, las iniciativas agrarias y las medidas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la población local.
Pronunciado desde el balcón del Ayuntamiento de Jaén, el 21 de abril de 1961.
Jiennenses:
Después de unos maravillosos días en que hemos atravesado vuestras tierras y circulado por vuestras carreteras, visitando las obras del Plan de Jaén, siento la íntima satisfacción de haberos servido; de que los programas que hace ocho años se iniciaron para transformar estas tierras y para redimir a estos hombres hayan tomado ya una categoría y un desarrollo dignos de aplauso y de gratitud hacia todos cuantos han colaborado y puesto su técnica, su entusiasmo y su constancia al servicio de una obra como ésta, de una obra que constituirá un jalón importantísimo en la historia de nuestra Patria y en el resurgir de esta provincia.
Y no es, como decía vuestro alcalde, porque en mi corazón hayan o existan preferencias; yo quiero a todos los españoles y a todas las provincias por igual, pero soy como aquel padre que en ciertos momentos amaba más al hijo pródigo porque era el que más lo necesitaba.
Y quiero deciros también, no me cansaré de repetirlo, que todas estas conquistas, todas estas obras y todas estas realizaciones se hacen porque en España existe un Movimiento Nacional que preside nuestra revolución política, esta revolución creadora que, asegurando el pan y la justicia, establece la igualdad y la fraternidad entre los hombres y fomenta nuestros valores espirituales, único camino para que podamos salir triunfantes de la batalla que el mundo tiene entablada.
Dios ha permitido que hace veinticinco años hayamos emprendido el camino de la verdad, el único que puede salvar con nuestros valores espirituales nuestras tradiciones, nuestros hogares y nuestra familia. Y todo ello dentro de los principios de una verdadera justicia social.
Yo agradezco vuestra atención y entusiasmo, pero no vengo a pediros nada para mí ni para una clase determinada; vengo a pediros fe en el porvenir y espíritu de servicio para España y para el bien común de los españoles.
¡Arriba España!
CONCLUSIÓN
El discurso pronunciado por Franco en Jaén reflejó el significado que el régimen atribuía a los programas de desarrollo regional como instrumento para impulsar el crecimiento económico y corregir desequilibrios territoriales. El Plan Jaén, iniciado a finales de la década de 1950, pretendía fomentar la modernización agrícola, la mejora de infraestructuras y la creación de nuevas oportunidades económicas en la provincia.
El acto celebrado desde el balcón del Ayuntamiento simbolizó la culminación de la visita oficial a la provincia y la presentación pública de los avances logrados. En aquel contexto, el mensaje dirigido a los jiennenses apelaba a la colaboración colectiva y a la confianza en el futuro como bases para el progreso de la región y del conjunto de España.
