INTRODUCCIÓN
El 22 de abril de 1961, Francisco Franco presidió en Jaén la inauguración del Centro de Formación Profesional Acelerada, una institución destinada a mejorar la capacitación técnica de los trabajadores y a adaptarlos a las nuevas exigencias del desarrollo económico español. Este tipo de centros formaba parte de las políticas orientadas a impulsar la formación profesional y la modernización de la mano de obra en un periodo de transformación económica del país.
Durante su discurso, Franco destacó la importancia de la formación técnica como instrumento para mejorar las condiciones laborales y aumentar la productividad. También subrayó el papel que, según su visión, debía desempeñar la organización política y social del Estado en la transformación de las estructuras económicas y en la preparación de los trabajadores para los retos del futuro.
Pronunciado en Jaén, el 22 de abril de 1961.
Habéis escuchado al ministro del Movimiento y delegado nacional de Sindicatos expresaros con palabra fácil y de manera clara la trayectoria del Movimiento Nacional respecto a la transformación social de España. Lo que está ocurriendo en estos días en Jaén es la expresión más fiel de la realización de la doctrina y de las inquietudes del Movimiento Nacional, El Movimiento Nacional constituye una gran revolución política, una necesaria e indispensable revolución política. El mundo vivía de fórmulas viejas, de fórmulas concebidas a través de fines del siglo XVIII y todo el siglo XIX, en que una parte de la clase media, una clase ilustrada, una clase de señores, explotaba una organización política en beneficio casi exclusivo de su clase.
Pero en los momentos que se extiende la cultura, que el hombre conoce el puesto que ocupa en la sociedad y se apercibe de lo que es justo e injusto, la vieja política fue sentenciada, ya no sirvió en adelante para satisfacer sus necesidades.
Los pueblos crecen, aumenta su demografía, se rectifican fronteras y posesiones en el mundo y se requiere la unidad, el orden y el trabajo, si queremos, en la gran cucaña universal, alcanzar un puesto de honor o de ventaja. Esto exigía una nueva política.
La provincia de Jaén y otras muchas provincias españolas son un exponente de esta nueva política. Con ella se hacen realidad aquellas viejas quimeras, en que ya nadie creía, de llevar una justicia a los hogares, de hacer que los españoles nos sintiésemos solidarios, ya que sólo aunando nuestros esfuerzos podíamos crear y levantar una Patria. Lo contrario hubiera continuado paralizando la vida de la Nación e impedido su resurgimiento.
En este sentido, al Movimiento Nacional le sobra fe, doctrina y optimismo. No se puede emprender nada en la vida, si no se cuenta con esa fe y ese optimismo. El que no los atesora va vencido a la lucha. Y el Movimiento Nacional, en contraste con todos los movimientos políticos registrados en nuestra Patria, vino lleno de fe, de energía y de seguridad absoluta en el triunfo.
Vosotros conocéis cómo en todas las cosas de la Naturaleza se requiere una cabeza que mande y unas leyes que presidan la marcha y los esfuerzos. Lo vemos en todas las actividades. Si es en el campo industrial, no concebimos una actividad sin empresario y sin técnica que las dirija; si se trata de un barco, no concebimos que pueda navegar sin el mando central de un capitán. y si es la Naturaleza a la que miramos, se nos ofrece igual panorama, con leyes que la presiden; hasta en las colmenas de las abejas la reina preside y rige su laboriosidad, su asociación, obedeciendo a las leyes de la Naturaleza, de las que no se puede prescindir. Eso pasa en todo lo que Dios ha creado, y, sin embargo, los hombres, hechos a su imagen y semejanza, hemos pretendido en nuestro desvarío crear una sociedad sin cabeza ni disciplina, fundamentada en la división y la anarquía.
El Movimiento Nacional ha traído a España su solución, ofreciendo un ideario y una doctrina y estableciendo unos ideales levantados sobre los anhelos comunes y ejecutándolos en la medida que en Jaén se pone de manifiesto. Pero hemos de considerar dos aspectos: el de la herencia del tiempo pasado y el de la que nosotros vamos a dejar. Del tiempo pasado nos encontramos con un vacío y un abandono de siglo y medio. Lo que nosotros vamos a dejar representa un cuarto de siglo de trabajo constante, de esfuerzos ininterrumpidos en el resurgir de nuestra Nación. Y por eso nos encontramos hoy ante realizaciones como ésta de la Escuela de Formación Acelerada, que transforma a los trabajadores antiguos, que los redime de su ignorancia y abandono, pues no solamente necesitamos preparar las generaciones nuevas, sino cambiarles el signo a las pasadas, corrigiendo los defectos de la estructura y de las organizaciones viejas.
El orden económico también tiene sus exigencias, a las que no podemos sustraemos. Hemos de avanzar y progresar sin destruir la máquina económica, llevarlo a cabo firme, segura y progresivamente, sin poner en peligro, aquél. No se puede matar la gallina, porque nos faltarían los huevos. Por eso el gran empeño en que estamos embarcados es el de transformar las estructuras y preparar a los hombres, de capacitarlos en todos los órdenes para ofrecerles un nuevo porvenir, y en lo que ellos no puedan llegar, que tengan la satisfacción de que llegarán los que les sucedan, y que no pueda decirse de nosotros lo que hoy decimos de la política que nos precedió.
Sien la vida política española el Movimiento Nacional es el jalón más importante que se ha producido en el correr de los dos últimos siglos, os cabe el honor de en este empeño haber sido artífices y colaboradores.
Agradezco a todos cuantos han puesto su mano en estas obras sociales de la provincia de Jaén, en esta nueva Escuela de Formación, a .las autoridades y centras que han sabido darles vida.
¡Arriba España!
CONCLUSIÓN
La inauguración del Centro de Formación Profesional Acelerada de Jaén representó un paso dentro de los esfuerzos por ampliar la formación técnica y profesional de los trabajadores españoles en los años sesenta. Este tipo de iniciativas buscaba adaptar la mano de obra a los cambios industriales y económicos que comenzaban a producirse en el país.
En este contexto, los centros de formación profesional desempeñaron un papel relevante en la capacitación de nuevas generaciones de trabajadores y en la mejora de la cualificación laboral. El acto celebrado en Jaén simbolizaba así la apuesta por la educación técnica como herramienta para el desarrollo económico y la modernización de la sociedad española.
