Emilio Rodríguez Tarduchy fue una figura destacada en los círculos militares, políticos y periodísticos de la España de la primera mitad del siglo XX. Militar de carrera, colaborador cercano del general Miguel Primo de Rivera y hombre de confianza de José Antonio Primo de Rivera, desempeñó un papel relevante en la gestación de los primeros movimientos nacional-sindicalistas y en la organización inicial de Falange Española.
Su trayectoria combinó la actividad militar, la conspiración política, el periodismo y la organización clandestina en los años previos a la Guerra Civil Española. Rodríguez Tarduchy participó activamente en la estructuración del Movimiento Español Sindicalista (MES), contribuyendo incluso a la denominación “Fascismo Español” y al uso de las siglas “FE”, posteriormente identificadas con Falange Española. Asimismo, fue uno de los fundadores de la Unión Militar Española (UME), organización clave en los sectores militares opuestos a la Segunda República.
Su vida estuvo marcada también por el drama personal vivido durante la Guerra Civil, cuando permaneció refugiado en la Embajada de Chile en Madrid y sufrió el asesinato de tres de sus hijos en 1936. Tras la contienda, continuó ocupando responsabilidades políticas y administrativas dentro del régimen franquista, manteniendo una presencia activa en organismos de propaganda, radiodifusión e información del Estado.
Rodríguez Tarduchy, Emilio. Sevilla, 4.XI.1879 – Madrid, 16.X.1964. Coronel de Infantería, fundador de Falange Española, fundador de la Unión Militar Española (UME), consejero nacional y procurador a Cortes.
Filiado en la Academia del Arma de Infantería el día 31 de diciembre de 1896. Por Real Orden (R.O.) de 22 de febrero de 1897 fue promovido al empleo de segundo teniente de Infantería. De guarnición en Madrid, desempeñando el cargo de profesor de Cabos, el 22 de febrero de 1902 marchó a Barcelona, cuya plaza estaba declarada en estado de guerra, con motivo de una alteración del orden público, quedando con su sección prestando el servicio de seguridad y vigilancia de una fábrica, permaneciendo hasta el 26 del mismo mes. Por R.O. de 7 de octubre de 1902 se le concedió el empleo de primer teniente de Infantería por antigüedad, con efectividad de 30 de septiembre.
Por R.O. del 4 de agosto de 1906 fue nombrado alumno de la Escuela Superior de Guerra. Por Real Orden Circular (R.O.C.) de 5 de noviembre de 1907 ascendió a capitán de Infantería por antigüedad, con efectividad de 29 del anterior. El 14 de diciembre de 1908 empezó a desempeñar el cargo de profesor de la Academia de Sargentos. Por R.O. de 13 de julio de 1911 se le concedió la Cruz de 1.ª Clase del Mérito Militar con distintivo blanco como recompensa a su obra titulada Misión educativa del ejército. De guarnición en Burgos, con la efectividad de 24 de enero de 1920 ascendió al empleo de comandante de Infantería por antigüedad. Por R.O. de 5 de abril de 1926 se le nombró delegado gubernativo en el Partido Judicial de Briviesca (Burgos). Por Orden Circular (O.C.) de 23 de mayo de 1931 fue declarado indeseable por el entonces ministro de la Guerra. Por O.C. de 6 de julio del mismo año se le concedió el retiro para Madrid en virtud de lo preceptuado en el Decreto de 25 de abril, causando baja en el Ejército.
Formó parte de la secretaría del general Miguel Primo de Rivera, de quien fue un estrecho colaborador.
En 1932 tomó parte en los trabajos de preparación de la sublevación del 10 de agosto, cumpliendo los cometidos que le ordenara el general Luis Orgaz.
En 1933 publicó, con el periodista César González Ruano, una biografía del general Sanjurjo. Fue uno de los hombres que gozó de la confianza, el respeto y la simpatía personal de José Antonio Primo de Rivera.
Ya en 1933, cuando se iniciaron los escarceos para lanzar el Movimiento Español Sindicalista (MES) —Fascismo Español—, trabajó y colaboró estrechamente con él para potenciar las nuevas ideas y proyectos políticos.
A Rodríguez Tarduchy se le debe el apunte y la sugerencia del subtítulo “Fascismo Español” que acompañaba al nombre del partido en formación, y a las iniciales “FE”, que en el recuadro grueso aparecieron en las primeras octavillas y pasquines que distribuyó el MES y puso su casa a disposición del MES, que dirigía José Antonio en 1933. La organización, aún clandestina y sin registrar oficialmente, celebró las primeras reuniones en su casa de la calle del Marqués de Cubas, n.º 3. También en este domicilio particular se guardaron los primeros archivos y documentos que se elaboraron. Extendió la organización en provincias nombrando los jefes de algunas de ellas.
Fue Rodríguez Tarduchy uno de los encargados de la organización del mitin del 29 de octubre de 1933 en el Teatro de la Comedia, haciéndose responsable del servicio de orden y de la seguridad del recinto.
Constituida Falange Española, fue designado jefe de Asistencia Social y se le incluyó entre los miembros fundadores de la primera Junta Política, asistiendo a los trabajos del I Consejo Nacional de FE de las Juntas de ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS).
Cuando se llevó a cabo la fusión con las JONS, se le reservó el carné n.º 8.
Como periodista, con carné n.º 19 de la Asociación de la Prensa de Madrid, fue director de La Correspondencia Militar, y subdirector y crítico militar del diario carlista El Siglo Futuro, donde escribía sus colaboraciones con el seudónimo de Marcos de Ysaba.
Fundó a finales de 1933, junto con Bartolomé Barba Hernández, capitán del Cuerpo de Estado Mayor, la Unión Militar Española (UME), formando siempre parte de la Junta Directiva; encargándose mayoritariamente de la misión de unir a los militares retirados por la Ley Azaña y consolidar una red de apoyo que recibió el nombre de “sección Tarduchy”, y tras el triunfo del Frente Popular, muy comprometido en la conspiración que dio lugar al levantamiento militar, siendo entonces vicepresidente de la Junta Central que la UME había constituido en Madrid a tal efecto.
Pasó la Guerra Civil dentro de la Embajada de Chile, en Madrid, donde se refugió el 10 de octubre de 1936, con su esposa e hijos, tres de los cuales, aún menores de edad, fueron asesinados cuando, engañados, salieron de la protección diplomática para dirigirse a su domicilio de la calle Marqués de Cubas, n.º 3, para retirar algunas pertenencias de su madre. Salió de la Embajada de Chile el 3 de marzo de 1939 para ponerse al frente de los Tercios de Requetés que clandestinamente se estaban organizando en Madrid y con los cuales actuó los días 28 y 29 de dicho mes de marzo.
Acabada la guerra, por Orden comunicada el 6 de junio de 1939 el ministro de Defensa Nacional le nombró jefe de su Secretaría Política. Por Orden de 18 de agosto de 1939 se le reintegró a la situación de actividad; ascendió al empleo de coronel con la antigüedad de 28 de marzo de 1939. Se le concedieron tres Medallas de Sufrimiento por la Patria con carácter honorífico, por Orden de 21 de septiembre de 1939, por fallecimiento de sus tres hijos. Recibió el nombramiento de director de la Red Nacional de Radiodifusión. Por Orden de 17 de enero de 1941 fue designado para ocupar la vacante de presidente de la Junta del Patronato de Huérfanos de Militares. En 1942 pasó a ocupar la Delegación Provincial de Madrid de Información e Investigación, un organismo de los servicios de Inteligencia del Estado. En 1943 era inspector de los Servicios Provinciales de Propaganda.
Procurador en Cortes en calidad de consejero nacional, en 1952 fue nombrado vocal de la Comisión de Defensa Nacional y vocal de la Comisión de Educación Nacional.
Falleció en 1964 y fue enterrado en el Cementerio del Este o Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, en una sencilla tumba familiar que guarda los restos de sus tres hijos asesinados en 1936 y de sus dos esposas.
