INTRODUCCIÓN
La Teruel fue uno de los escenarios más crudos y simbólicos de la Guerra Civil Española. Su conquista inicial por el ejército frentepopulista y el posterior contraataque del bando nacional convirtieron la ciudad en un ejemplo extremo de desgaste humano, improvisación estratégica y tensión interna dentro de las fuerzas republicanas.
Tal como recoge el libro Franco sin adjetivos, tras la toma de Teruel por las tropas del Gobierno, el contraataque impulsado por Francisco Franco obligó a una defensa desesperada de la ciudad. En ese contexto, la falta de descanso, la presión constante del mando y el agotamiento extremo de las tropas derivaron en episodios de indisciplina que tuvieron consecuencias trágicas
El ejército frentepopulista había conquistado Teruel. Algunos de sus hombres habían recibido permiso para recuperarse en poblaciones aledañas. Pero no duró mucho. Vean cómo lo relata el libro «Franco sin adjetivos”[1]
«El contraataque de Franco ya estaba en marcha. Entonces, las fuerzas del gobierno pasaron a defender Teruel. Para ello, Rojo recurrió a sus reservas y entre ellas, a la 84 Brigada Mixta, cuyos hombres habían contribuido decisivamente a la toma de la ciudad. Entonces se produjo la insubordinación[2]. El día 19, la Brigada Mixta recibió la orden de suspender el permiso. Ello significaba que, a los dos días de llegar a Rubielos de Mora para descansar, se les obligaba a retornar al frente[3]. Unos 600 hombres de los batallones “Azaña” y “Largo Caballero” se negaron. Pero Indalecio Prieto había dictado órdenes estrictas de paliar el caos interno. El 20 de enero, el jefe de la 40 División, el teniente coronel Andrés Nieto Carmona, juzgó a 130 hombres. Tres sargentos, 12 cabos y 31 soldados fueron fusilados a las afueras de Rubielos de Mora.[4]»
[1] https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
[2] Los soldados estaban agotados. Su mando los exprimió y estallaron.
[3] Habían estado combatiendo un mes sin cesar. Habían caminado 60 kilómetros hasta Rubielos de Mora.
[4] Setenta y un años después (2009) los restos de 20 soldados de la 84 Brigada Mixta fueron descubiertos en una fosa común en el paraje del Pinar de Piedras Gordas.
CONCLUSIÓN
Los acontecimientos ocurridos tras la conquista de Teruel reflejan hasta qué punto el bando republicano se encontraba sometido a una profunda descomposición interna en los momentos decisivos de la guerra. La insubordinación de parte de la 84 Brigada Mixta y la posterior represión ordenada por el mando militar evidencian el colapso moral y organizativo que sufrían muchas unidades tras meses de combate ininterrumpido.
Más allá del valor militar de la batalla, el episodio de Rubielos de Mora pone de relieve una realidad incómoda del conflicto: la violencia no solo se ejerció contra el enemigo, sino también dentro de los propios ejércitos. Décadas después, el hallazgo de fosas comunes confirma que la conquista de Teruel fue, además de una operación militar, una tragedia humana de largo alcance cuyas secuelas siguen formando parte de la memoria histórica de España.
