INTRODUCCIÓN
Alejandro Salazar Salvador fue una de las figuras destacadas del movimiento estudiantil falangista durante los años finales de la Segunda República española. Nacido en Almería en 1913, desarrolló su actividad política principalmente en Madrid mientras cursaba estudios de Farmacia en la universidad. Allí se vinculó con los sectores del españolismo radical y se integró en Falange Española y en el Sindicato Español Universitario (SEU), organización estudiantil asociada al movimiento falangista.
Su participación en la vida política universitaria lo llevó a ocupar cargos de responsabilidad dentro del SEU y posteriormente dentro de la propia estructura de Falange. En un contexto de creciente polarización política en España durante la década de 1930, su trayectoria quedó marcada por los enfrentamientos ideológicos y la intensa actividad política que caracterizó aquellos años.
Salazar Salvador, Alejandro. Almería, 19.IX.1913 – Paracuellos del Jarama (Madrid), 9.XI.1936. Estudiante y político.
Realizó sus estudios universitarios de Farmacia en Madrid. Allí, tomó contacto con el españolismo radical, y se afilió a la Falange Española y al falangista Sindicato Español Universitario (SEU). Jefe de la primera escuadra del SEU de Farmacia de Madrid y, más tarde, jefe de la guardia de la sede de Falange en Marqués de Riscal. A comienzos de junio de 1934 se trasladó a veranear a Almería y trató de organizar allí la Falange local. En octubre de 1934, al estallar el movimiento revolucionario social-comunista, permaneció en Almería donde se integró en las milicias ciudadanas organizadas por las autoridades para patrullar las calles y mantener el orden en la ciudad. Concluida la revuelta, se reintegró a la vida universitaria madrileña. Es esas fechas fue designado por los mandos falangistas jefe del SEU del Distrito Universitario de Madrid.
El 12 de junio de 1935, fue designado por José Antonio Primo de Rivera como miembro de la Junta Política de la Falange en calidad de secretario. En noviembre de ese año, participa en el segundo Consejo Nacional de Falange. El 15 de enero de 1936, participó en la organización de una masiva protesta universitaria en toda España contra un intento gubernamental de conferir a la Universidad de Barcelona niveles inusuales de autonomía, protesta que produjo una huelga estudiantil de diez días y que obligó al presidente del Gobierno y al ministro de Instrucción Pública a recibir a los delegados de las organizaciones convocantes, entre ellos el propio Salazar.
A comienzos de 1936 se hizo cargo de la Secretaría General de la Falange en ausencia de su titular, Fernández-Cuesta, ocupado por entonces en preparar las próximas elecciones de febrero de ese año. El 1 de abril de 1936 fue detenido, acusado de “asociación ilegal”, y absuelto días después por la Justicia ordinaria. No se le puso, sin embargo, en libertad, sino que siguió encarcelado en calidad de “preso gubernativo”, esto es: sin garantías judiciales. En junio de 1936, pidió permiso para salir de la cárcel a examinarse en la Universidad. Al parecer, tenía preparada una fuga con ayuda de varios profesores falangistas o afines, pero el permiso le fue denegado, truncándose así la evasión. Se le puso en libertad días antes del alzamiento del 18 de julio de 1936, pero se le detuvo nuevamente, y fue trasladado a la Cárcel Modelo, una vez consumado éste. Fue asesinado pocos meses después, en una de las tristemente famosas “sacas” de Paracuellos.
CONCLUSIÓN
La vida de Alejandro Salazar Salvador se vio truncada en los primeros meses de la Guerra Civil española. Tras varias detenciones y periodos de encarcelamiento en 1936, fue finalmente trasladado a la Cárcel Modelo de Madrid. En noviembre de ese mismo año fue asesinado durante una de las denominadas “sacas” de Paracuellos del Jarama, episodios que constituyen uno de los acontecimientos más trágicos de la violencia política en la retaguardia durante la guerra.
Su figura forma parte del complejo panorama político y social de la España de los años treinta, marcado por la radicalización ideológica y los enfrentamientos que desembocaron en el conflicto civil. La memoria de Alejandro Salazar Salvador permanece vinculada tanto a la historia del movimiento estudiantil falangista como a los episodios de violencia ocurridos durante la Guerra Civil.
