Las distinciones al futuro general continúan llegando. Se le concede, de acuerdo con la Real Orden de 26 de noviembre de 1923, el uso en el uniforme del distintivo del Tercio con una barra de oro y tres rojas[1]. En la misma línea de sucesión de reconocimientos se anuncia que, por suscripción popular, se va a instalar una lápida en su casa de nacimiento haciéndole un homenaje a su madre[2]. No es de extrañar ni el eco popular ni el orgullo materno que todos estos actos despertarán. El destino hace que se simultaneen los homenajes y reconocimientos del jefe legionario que asciende a general con los de su hermano Ramón por la gesta del Plus Ultra. Ambos van a ser presentados como un ejemplo a seguir, tal y como por ejemplo hace La Esfera en su primera página:
«DOS GRANDES FIGURAS FRANCISCO Y RAMÓN FRANCO
En la época española actual, época tan gris, tan falta de acontecimientos y de figuras de verdadero relieve, porque los hechos importantes no son sino lamentables consecuencias de errores o desastres, y porque los hombres que sobresalen no lo hacen sino merced a la insignificancia o a la nulidad de los demás; en esta época, tan triste, de indiferencia, de abandono y de inercia, en que nuestra raza parece resignada a todo en mortal causera, estas dos figuras jóvenes, enérgicas y prodigiosamente dinámicas, de Francisco Franco, el coronel jefe del Tercio, y de Ramón Franco, el comandante aviador que ha emprendido el magnífico raid Palos-Buenos Aires, prolongado, tal vez y de acompañarle la fortuna, por el itinerario Buenos Aires-New York, adquieren valor de excepciones admirables… Dejemos de lado las grandes palabras, y los inoportunos e inútiles recuerdos al comentar las hazañas épicas en la guerra como en la paz, de los hermanos Franco… Y sin vestir nuestra admiración con oropeles de literatura que desentonan sobre la recia verdad, que es el mérito de estos dos hombres, digamos, sencillamente, que Francisco Franco y Ramón Franco son dos españoles como quedan ya muy pocos: dos bravos, dos generosos, dos laboriosos, en un ambiente general de abatimiento, de egoísmo y de pereza…»[3].
El raid aéreo hace que se decida variar el sentido de la lápida que se iba a colocar en su casa natal y que aún hoy persiste. Ahora incluirá la referencia a los dos hermanos, figurando en la misma un avión, una guerrilla del Tercio y la playa de Alhucemas como «homenaje a los heroicos hermanos Franco»[4]. Hasta el Parlamento llegó esta interpretación de la conjunción heroica, tal y como se refleja en las declaraciones del ministro de Marina, vicealmirante Honorio Cornejo, al aproximarse en su vuelo el Plus Ultra a Pernambuco hablando de los hermanos Franco como muestra de los «grandes valores de la raza»:
«Yo creo que en un corto espacio de tiempo se han registrado en España dos hechos trascendentales. Uno, el desembarco de Alhucemas, y otro, la travesía del Atlántico por el comandante Franco y sus compañeros de expedición. Quizás nos hallábamos por una especie de atonía inexplicable, al margen de esa gran corriente de actividad, de ese anhelo de progreso en que todos los países se consumen; y he aquí que el desembarco de Alhucemas, y luego esta magnífica hazaña en el aire, demuestra grandes valores de la raza, llena de alientos, como lo demostró a lo largo de la historia.
Ambas empresas se presentaban con dificultades insuperables. Dejaron hondo surco de dolores otros desembarcos y yo tuve la satisfacción emocionante de recibir para el Ejército y la Armada la felicitación entusiasta, sincera, llena de fervor, de los agregados navales de grandes potencias reunidos en París, a raíz del triunfo de Alhucemas.
Y ahora, no sólo de América, sino del mundo entero, que sigue con ansiedad el grandioso raid, nos llegan palabras de admiración, de cariño, de aliento… ¡Crea usted que el momento, para todos los españoles, es de confortadora alegría!».
Con motivo de la llegada del Plus Ultra a Pernambuco se organizó una comida en Melilla entre militares con discurso, en tono similar a las palabras anteriormente citadas, del coronel Lombarte:
«Por vuestra emoción juzgad la mía. Franco logró hace algún tiempo ser conocido en aviación como bueno, donde todos lo son. Su hermano, el que dentro de poco será el general más joven del Ejército, hizo popular su apellido. No hay lugar español donde no se alabe su inteligente bravura. Por impulsos de sana emulación, hoy nuestro Franco se da a conocer en el mundo entero, ejecutando una empresa gigantesca. Atravesó el Atlántico y llegó ya a América. El raid, virtualmente, está hecho».
[1] Franco llevaría este distintivo en su uniforme durante toda su vida. El Telegrama del Rif, 26-1-1926.
[2] Finalmente se colocaría un placa dedicada a ambos hermanos. Se anunció que el texto de la placa sería: «En esta casa nacieron los hermanos Francisco y Ramón Franco Baamonde, calientes miliares, que, al frente del Tercio de África y cruzando el Atlántico en el hidroavión Plus Ultra, realizaron brillantes hazañas que constituyen gloriosas páginas de la Historia nacional. El pueblo de Ferrol hónrase con tan esclarecidos hijos, a los que dedica este homenaje de admiración y cariño». A partir del 7 la prensa se hizo eco de las visitas a la madre de los Franco y del primer homenaje que consistiría en engalanar las calles del pueblo y celebrar un banquete de gala en homenaje a la familia Franco en la persona del intendente general Ladislao Baamonde, abuelo de Francisco y Ramón. El Pueblo. Diario republicano de Valencia, 26-1-1926; El Debate, 31-1-1926; El Correo Gallego, 12-2-1926; ABC, 7 y 9-2-1926.
[3] La Esfera, n.º 630, (Madrid) 30-1-1926.
[4] Región, 3-2-1926; ABC, 3-2-1926.
