INTRODUCCIÓN
Luis Rodríguez de Miguel fue un destacado jurista y alto funcionario del Estado cuya trayectoria se desarrolló en algunos de los principales órganos administrativos, judiciales y políticos del régimen franquista. Formado en Derecho en las Universidades de Barcelona y Madrid, y diplomado en Psicología Penal, combinó desde muy temprano el ejercicio jurídico con responsabilidades en la administración civil, la gobernación territorial y los cuerpos superiores de la Justicia, alcanzando finalmente la condición de ministro y fiscal general del Tribunal Supremo.
Rodríguez de Miguel, Luis. Zamora, 3.VII.1910 – Madrid, 19.IV.1982. Ministro de Vivienda y de Trabajo interino, procurador en Cortes, consejero nacional del Movimiento y fiscal general del Tribunal Supremo.
Hijo de Prudencio Rodríguez Chamorro, gobernador civil de la provincia de Gerona y comisario de primera clase del Cuerpo de Vigilancia, tras estudiar el bachillerato con los marianistas en el Colegio de Nuestra Señora del Pilar, se licenció en Derecho, cursando los estudios en las Universidades de Barcelona (1926-1930) y de Madrid, el último curso académico (1930-1931). Diplomado en Psicología Penal por la Universidad de Madrid en 1933, por Decreto de 9 de julio del mismo año recibió nombramiento como comisario de segunda clase del Cuerpo de Investigación y Vigilancia. Aprobó las oposiciones para ingresar en el Cuerpo de Fiscales en 1935, siendo destinado sucesivamente en Zamora, en León como abogado fiscal de entrada en abril de 1937, en Salamanca, como abogado fiscal de la Audiencia Provincial, en diciembre de 1937, y alcanzado, con el tiempo, el rango de fiscal del Tribunal Supremo y magistrado.
Al iniciarse la Guerra Civil, ocupó el empleo de capitán de complemento del Cuerpo Jurídico Militar, de 1936 a 1940. Fue, sucesivamente, gobernador civil de las provincias de Baleares (1941) y de Guipúzcoa (1942-1943), director general de Correos y Telecomunicaciones, entre diciembre de 1944 y septiembre de 1956, presidente del Consejo de Administración de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, con sede en Ginebra (1954), subsecretario de gobernación, recibiendo el nombramiento el 28 de septiembre de 1956, cargo que desempeñó hasta 1969, con Camilo Alonso Vega como titular de la cartera, y nuevamente, en junio de 1973 en el Gobierno de Carrero Blanco y con Arias Navarro como ministro de la Gobernación, presidente de la Comisión de Telecomunicaciones y Correos del II Plan de Desarrollo Económico y Social, y presidente del VII Congreso de la Unión Postal de las Américas y de España, en 1950. También fue consejero nacional del Movimiento y miembro de la Comisión Permanente de este organismo, y procurador en Cortes en su calidad de consejero nacional, perteneciendo a las legislaturas V, VI, VII, VIII, IX y X, siendo miembro de las Comisiones de Leyes Fundamentales y Presidencia del Gobierno, de Gobernación y de Presupuestos. En la última legislatura, formó parte de las Comisiones de Presupuestos y de Gobernación.
El 3 de enero de 1974 fue nombrado ministro de Vivienda, en el primer Gobierno de Carlos Arias Navarro, sustituyendo en la cartera ministerial a José Utrera Molina, y ocupó la titularidad del Ministerio de Vivienda hasta el 12 de diciembre de 1975. Continuó con el tema de reforma de la Ley del Suelo, para poder acometer después un proceso de edificación de viviendas, e incentivó la colaboración con las Cajas de Ahorros para lograr sus aportaciones en la edificación de viviendas protegidas. Tras su cese al frente de las tareas Ministeriales se incorporó de nuevo a la vida profesional, ocupando la plaza de inspector fiscal de la Fiscalía del Tribunal Supremo.
Fue promovido a fiscal general del Tribunal Supremo en febrero de 1980, cargo que desempeñó hasta su fallecimiento.
Recibió diversas condecoraciones españolas y extranjeras, figurando entre ellas la Medalla al Mérito Turístico, en su categoría de Oro; Gran Cruz del Mérito Civil; Gran Cruz de la Orden Imperial del Yugo y las Flechas; Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort; Gran Cruz de la muy Distinguida Orden de Carlos III; Gran Cruz de la Orden de Cisneros; Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad; y varias distinciones concedidas por diversos países entre ellos Alemania, Argentina, Bélgica, Francia, Portugal, Marruecos y Venezuela.
Fue autor de numerosos cursos, conferencias y textos normativos sobre temas relacionados con cuestiones de política provincial, correos, telecomunicaciones, coordinación hospitalaria, funcionarios públicos, responsabilidades culposas y problemas de vida local.
Casado con María Luisa Ramos, tuvo ocho hijos.
Falleció en Madrid el 19 de abril de 1982 y fue enterrado al día siguiente en su ciudad natal, Zamora.
CONCLUSIÓN
La figura de Luis Rodríguez de Miguel representa el modelo de jurista-administrador característico del aparato institucional del franquismo. Su prolongada presencia en el Ministerio de la Gobernación, su papel en la modernización de Correos y Telecomunicaciones y su etapa al frente del Ministerio de Vivienda lo sitúan entre los protagonistas del último periodo del régimen. Tras su salida del Gobierno, retomó su carrera en la Fiscalía hasta alcanzar la máxima responsabilidad como fiscal general del Tribunal Supremo, cargo que desempeñó hasta su fallecimiento en 1982. Su vida pública, marcada por el servicio al Estado y una intensa actividad normativa y técnica, se cerró con un amplio reconocimiento institucional y numerosas condecoraciones nacionales e internacionales.
