1.- En Canarias, Franco no pasó sino unas horas en la Comandancia Militar de Las Palmas, de la madrugada al mediodía del 18 de Julio. Había participado a distancia –y con reservas– en la conspiración desde Santa Cruz de Tenerife. Allí residió cuatro meses. [FS 01]
2.- El primer cuartel general de la guerra lo instaló en Tetuán, en el edificio de la Alta Comisaría[1]. Sólo se asentó en él 20 días, desde el 19-VII al 7-VIII. Y en tan corto tiempo acudió varias veces a Ceuta y efectuó su primer vuelo de ida y vuelta a Sevilla. [FS 02]
3.- El palacio de Yanduri en Sevilla fue el cuartel general del Ejército Expedicionario en la Península, pero duró también muy poco: otros 20 días (7/26-VIII). [FS 03]
No sólo el Ejército Expedicionario se encontraba ya sobre el Tajo, sino que las relaciones con Queipo, dentro de cuya demarcación se encontraba, eran muy tirantes, hasta el punto de que hubiera acudido hasta allí Cabanellas a mediar.
4.- El palacio de los Golfines de Arriba en Cáceres fue el siguiente cuartel general del Ejército Expedicionario y se mantuvo algo más: 35 días. [FS 04]
El 30-IX saldrá para Burgos, vía Valladolid, a ser investido públicamente Generalísimo.
5.- Proclamado en Burgos, el Cuartel General del Generalísimo se instala, sin apenas solución de continuidad, en el Palacio Episcopal de Salamanca, el 5-X-36; mediarán sólo una jornada de vuelta a Cáceres y otra de paso por Burgos. Hacía sólo 80 días que partiera de Tenerife. [FS 05]
6.- Franco se asentó en Burgos, capital de la España Nacional, sólo pasado un tiempo de la muerte de Mola y paulatinamente, tras casi un primer año salmantino. Durante la campaña de Vizcaya fueron frecuentes los viajes hasta el cuartel general de Vitoria, y con el tiempo pernoctó por ellos en Burgos (en la Diputación Provincial) y hasta en la misma Vitoria. [FS 06]
Después sobrevino la ofensiva republicana sobre Brunete, que llevó a Franco a establecerse próximo al frente en Villa del Prado, sin dejar de volver a Burgos cuando la ocasión política lo demandaba. [FS 07]
El alojamiento finalmente elegido para establecer a Franco en Burgos fue el Palacio de la Isla de los condes de Muguiro, en el que se instaló a partir del 13-VIII-37. [FS 08]
Después, el frente santanderino estuvo relativamente próximo a Burgos, no así la campaña de Asturias. No está claro que llegara a pernoctar en la casona de los Allende, en Burón. [FS 09]
Con el invierno, la preparación de la nonata segunda campaña de Guadalajara llevó a Franco a Medinaceli alguna jornada, [FS 10] y luego al primer Términus rodante (en tren), empleado en la batalla de Teruel.
Teóricamente, el Cuartel General burgalés extendió así su vigencia unos siete meses, pero que incluyen dicha aproximación al frente turolense y otros movimientos.
7.- Desde que acabara la campaña del Norte, Franco estaba decidido a operar sobre el valle del Ebro y había examinado varios emplazamientos posibles para su Cuartel General. Se estableció en Pedrola (palacio de los duques de Villahermosa) a partir del 11-III-38. [FS 11]
La vigencia de este último Cuartel General fue la más larga de todas, casi un año, si bien con los interludios de los emplazamientos de campaña avanzados de Términus en Alcañiz (Teruel) durante la batalla del Ebro y Raimat (Lérida) durante la campaña de Cataluña. [FS 12]
8.- Finalmente, concluida la liberación de Cataluña y realizados el desfile de Barcelona y la revista naval de Salou (21/22-II), pasó brevemente por Pedrola y retornó definitivamente a Burgos (26-II-37), menos excéntrico respecto de la zona todavía por ocupar y centro de política y diplomacia, las cuales adquirían carácter de teatro principal de operaciones, todavía más que los preparativos de la Ofensiva de la Victoria.
Es importante señalar que el fin de la guerra no implicó que Burgos dejara de ser la residencia oficial del Jefe del Estado. Continuó siéndolo durante seis meses más, si bien los viajes realizados en ese periodo fueron numerosos y largos. Sólo el 18-X-39 se despidió de la ciudad castellana y se estableció en las cercanías de Madrid, aunque no en El Pardo, sino primero en el Castillo de Viñuelas.
[1] Curiosamente, las fotos publicadas como del despacho del último Alto Comisario y la del empleado por Franco no coinciden ni en disposición ni en mobiliario.
