INTRO
La poesía patriótica ha sido, a lo largo de la historia, un vehículo de expresión directa y sin concesiones. En “A un traidor”, el autor adopta un tono firme y acusatorio para confrontar la ruptura de la lealtad, no desde el odio, sino desde la memoria compartida, el sacrificio colectivo y el peso moral de las decisiones personales.
El poema interpela a quien abandona una causa que un día compartió, recordándole que la coherencia exige asumir las consecuencias del propio cambio, sin deshonrar a quienes permanecen fieles. Es un texto breve, intenso y simbólico, donde la traición se presenta como una quiebra ética más que como un simple alejamiento político.
¡Ten valor…..sal de la fila!!
viejo amigo camarada……
Si ya no estas con nosotros
puedes volvernos la espalda.
Pero no digas a nadie
que estás con quienes estabas
porque tú ya no eres tú
ni tu Guerra la Cruzada.
Quema tu Camisa Azul
guarda tu boina encarnada
y olvida también, si puedes,
a tus viejos camaradas,
Pero no los menosprecies
por estar donde tu estabas.
¡¡Te juro por nuestros muertos
que ellos cumplen su palabra!!
Olvida nuestras banderas
si tú no quieres guardarlas
y exige treinta monedas:
¡¡Tienes derecho a cobrarlas!!
CONCLUSIÓN
“A un traidor” no es un poema de reconciliación ni de consuelo, sino de advertencia moral. Su fuerza reside en la apelación directa a la conciencia, en la defensa del compromiso asumido y en el respeto a la palabra dada, especialmente cuando esta fue sellada en momentos de sacrificio y camaradería.
Más allá de su contexto histórico, el poema plantea una reflexión universal: cambiar es legítimo, pero negar el propio pasado o despreciar a quienes permanecen fieles convierte la renuncia en traición. En ese conflicto entre memoria, lealtad y coherencia se sostiene toda la carga emocional de estos versos.
