INTRODUCCIÓN
La tensión política y social volvió a hacerse visible en la Universidad Complutense de Madrid en vísperas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Un grupo organizado de encapuchados irrumpió de forma violenta en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, interrumpiendo un acto vinculado al movimiento feminista. La actuación, que generó alarma en el campus, ha derivado en la detención de 13 personas en el marco de la denominada operación “Jauría”.
Desplegaron un cartel gigante donde se leía, junto al emblema de la Falange, «Rechaza el feminismo, abraza la feminidad». Era el 6 de marzo, vísperas del Día de la Mujer, y un grupo de entre 20 y 30 personas encapuchadas y vestidas con ropa negra irrumpió de forma violenta en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.
La operación, bautizada Jauría, se saldó con 13 detenidos, todos ellos mayores de edad y a los que se les imputan delitos de desórdenes públicos, daños y delitos contra los derechos fundamentales. Asimismo, se identificó a otras siete personas, seis de ellas menores.
Tras lograr acceder a las instalaciones, la encolerizada masa comenzó a destrozar el mobiliario, sobre todo, cartelería relacionada con el 8-M, mientras profería insultos e improperios a aquellos que se encontraba a su paso.
Según la investigación, llevada a cabo por la Brigada Provincial de Información, el grupo entró al campus de Somosaguas de forma coordinada con un objetivo claro: el aula que algunas asociaciones estudiantiles utilizaban habitualmente para planificar sus actividades.
Cerca de esta sala desplegaron la gigantesca pancarta mencionada con anterioridad. La acción alteró el normal funcionamiento del centro, aunque no se produjeron confrontaciones violentas con ningún alumno.
Tras las diligentes pesquisas, los investigadores lograron identificar a la mayoría de los involucrados, que «ninguno pasaba de los 27 años», llevando a cabo los arrestos este pasado lunes 23 de marzo. Dos de los apresados ya tenían antecedentes. Posteriormente pasaron a disposición de la autoridad judicial competente.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, que ha acudido a la Jefatura Superior de Policía para valorar esta operación, ha calificado el trabajo policial como una «actuación importantísima» y ha transmitido un mensaje contundente: «Ni odio ni violencia quedarán impunes en las calles de Madrid. Los violentos van a fracasar. La convivencia prevalecerá». Asimismo, ha pedido a quienes emiten mensajes de odio que «reflexionen y cambien de rumbo».
Source: EL MUNDO
