INTRODUCCIÓN
Esta poesía patriótica es un homenaje solemne a un guardia civil muerto, símbolo del sacrificio silencioso de quienes entregan su vida al servicio de España. A través de imágenes directas y cargadas de emoción —el tricornio, la bandera, la familia rota por el dolor— el poema expresa la herida que deja la violencia y la injusticia cuando la muerte golpea a quien no debía pagar culpas ajenas. No es un canto al odio, sino un grito de memoria, dignidad y respeto hacia quien cumplió con su deber hasta el final.
El charol de su tricornio
brilla como la conciencia,
la bandera Nacional
se posa en sus manos muertas.
En todos sus compañeros
hay lágrimas de impotencia,
y en su mujer y en sus hijos
sólo hay lágrimas de pena.
Alguien dice que es el precio,
que exige el nuevo sistema,
pero las deudas las paga
sólo aquel que tiene deudas,
y no es justo que esta muerte
pague las deudas ajenas.
¡Maldito rencor marxista!
¡maldita pólvora negra ¡
¡ maldito el que hace el camino,
para un perdón sin enmiendas!
cuantos esconden la mano
después de tirar la piedra
Que Dios bendiga tu sueño
y que premie tu inocencia,
yo te juro que algún día
liquidaremos tu cuenta.
CONCLUSIÓN
“Al Guardia Civil muerto” es una poesía que interpela a la conciencia colectiva y se niega al olvido. Más allá de la tragedia personal, el poema recuerda que cada vida arrebatada deja una deuda moral pendiente con la verdad, la justicia y la memoria. En sus versos permanece la promesa de que el sacrificio no sea en vano y de que la historia no cierre los ojos ante el dolor de quienes dieron todo sin pedir nada a cambio.
